Impactos económicos de la rinotraqueitis infecciosa bovina

Por: 
CONtexto ganadero
29 de Junio 2022
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Vaca y dinero
La rinotraqueitis infecciosa bovina es una enfermedad que tiene un efecto económico importante en el negocio ganadero. Foto: blog.remitly.com - animal.com.ar

Una de las enfermedades más comunes en la ganadería es la rinotraqueitis infecciosa bovina causada por el virus del herpes bovino tipo 1. Los estudios muestran que los países con ganaderías a gran escala como Brasil y México tienen estadísticas expresivas de cabezas de ganado infectadas.

 

En Brasil se estima un promedio de 57 a 133 millones de animales seropositivos y en México una prevalencia de contaminación del 58,7 % del ganado criado en granjas, según una nota del programa Agropecuariamente Solidario del Instituto Coomuldesa.

 

Los animales infectados quedarán así de por vida manteniéndose el virus en latencia. Posteriormente, podrá reactivarse ante distintas causas de estrés (parto, cambio de lote, transporte…), eliminándose de nuevo virus, lo que podrá dar lugar a la infección de nuevos animales y a un nuevo brote. Por este motivo, los animales con infección latente son la principal forma de mantenimiento de la infección dentro del rebaño.

 

La rinotraqueitis infecciosa bovina compromete la función reproductora de los animales y perjudica la ganadería. El virus tipo 1 ataca preferentemente a las células epiteliales de la mucosa respiratoria conjuntival y genital provocando síntomas clínicos que pueden incluir secreción, conjuntivitis, infección genital con aparición de pústulas, bronconeumonía por infecciones bacterianas y disnea, según la profesora Viviani Gomes de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad de São Paulo. (Lea: Efectos del virus IBR y su situación en la ganadería colombiana)

 

Además, el virus puede atacar el tracto reproductivo y llevar al aborto. Esto se debe a que los herpes virus ingresan predominantemente al torrente sanguíneo de los animales llegando así al tracto reproductivo de las hembras y fetos.

 

“Hasta un 25 % de las hembras gestantes pueden abortar, principalmente entre el quinto y el octavo mes de gestación. El riesgo de abortos en los rebaños productivos aumenta siete veces en comparación con los rebaños negativos”, asegura la docente.

 

Una vez que la infección afecta el sistema reproductivo de los animales es posible observar otros impactos negativos como la reducción en la producción de leche lo cual afecta el bolsillo del ganadero.

 

Los animales contaminados por herpes virus pierden 2,6 kilogramos de leche al día en comparación con los ganados seronegativos. Las hembras seropositivas muestran una reducción de 9,2 kilogramos en el transcurso de 14 días después de la primera infección.

 

Así mismo, los niveles de grasa y proteína de la leche también registran una disminución en el caso de los animales infectados con este virus. (Lea: Tenga cuidado con los animales persistentemente infectados de su hato)

 

Además, la presencia de seropositivos tiene también un efecto negativo en los terneros, incrementando entre 15-19 veces el riesgo de que estos enfermen de neumonía con respecto a los de granjas libres de IBR.

 

Sin embargo es importante tener en cuenta que existen formas de controlar y prevenir la rinotraqueitis infecciosa bovina para evitar las pérdidas económicas que esto conlleva.

 

Es importante adoptar medidas preventivas y un programa de control que debe incluir tres pilares principales: la detección de la infección a nivel de rebaños e individuos; implementación de un programa de vacunación; y, la adopción de prácticas de bioseguridad.

 

Con relación a la vacunación del rebaño, los inmunizantes inactivados previenen el desarrollo de síntomas clínicos, reducen la liberación de carga viral y pueden inducir una respuesta sistémica constante.

 

Esta es una alternativa económicamente más viable que otras estrategias de control como sería la eliminación de animales enfermos.