¿Por qué son claves los bancos forrajeros en la alimentación del ganado?

Por: 
CONtexto ganadero
26 de Abril 2021
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Los bancos forrajeros juegan un papel importante en la alimentación del ganado en épocas críticas pero es importante definir diferentes aspectos. Foto: agrotendencia.tv

El desempeño animal, independientemente del potencial genético, está relacionado de manera directa con la habilidad de manejo administrativo del ganadero o del técnico a cargo.

 

Según el zootecnista especialista en nutrición animal de la Universidad de Antioquia, Jorge Gallo Marín, lo que algunas veces se piensa que está bajo control no funciona de manera correcta o eficiente.

 

Los factores bajo control que pueden tener falencias son entre otros: elección de las especies forrajeras, manejo de la pradera (fertilización, periodo vegetativo, presión de pastoreo), el tipo de animal (peso vivo o tamaño), elección del sistema de pastoreo, la intensidad del mismo, control del valor nutricional del forraje, y uso de alimentación suplementaria. (Lea: 7 acciones a tener en cuenta en el manejo de los bancos forrajeros mixtos)

 

El objetivo para un sistema eficiente debe ser producir la mayor cantidad de forraje, de la mejor calidad y durante el mayor tiempo posible. “Este es el alimento que todos queremos proteger, manejar, conservar y complementar pero que es el de manejo más dificultoso”.

 

Antes de hablar de forrajes complementarios, la pregunta que deben hacerse todos los ganaderos es ¿cuánto forraje necesito en el año? Siempre es necesario un presupuesto forrajero porque el consumo de forraje es el factor determinante en la productividad. Es más importante la cantidad de pasto que la calidad del mismo, según Gallo.

 

De acuerdo con lo expuesto por el profesional el consumo mínimo de forraje verde debe ser de 60 kilos en vacas con peso vivo mayor a 500 kilos, y de 50 kilos para las que tienen un peso inferior que es el equivalente al 12 % del peso vivo.

 

 

Bancos forrajeros

 

El objetivo de los bancos forrajeros es producir fuentes de proteína y energía en las unidades de producción ganadera como un recurso forrajero adicional para épocas de penuria nutricional o como complemento a la dieta.

 

Para ello se necesitan tecnologías apropiadas que optimicen los recursos locales, a bajo costo, de fácil adopción por parte del productor, no agresivas con el ambiente y que propendan a la sustentabilidad de los sistemas de producción. (Lea: La fórmula de los Bancos Forrajeros Mixtos)

 

El banco forrajero es un sistema de cultivo en el cual las plantas leñosas o forrajeras herbáceas se siembran en arreglos con alta densidad con el propósito de maximizar la disponibilidad de biomasa de buena calidad nutritiva para los animales, señaló el experto.

 

Los utilizados para corte y acarreo deben estar cerca de los sitios de alimentación donde se suplementan los animales, a fin de economizar tiempo en las labores, reducir costos y facilitar el manejo de fertilización orgánica con excretas de los mismos.

 

Cuando los bancos son usados para pastoreo/ramoneo se ubican en áreas adyacentes a potreros que se pretenden suplementar o dentro del mismo, cubriendo un área de 20 a 30 % dependiendo de la productividad y del número de animales a suplementar.

 

En este último caso para tener siempre buena cantidad de biomasa y no dañar las plantas se deben poner a pastorear los animales un máximo de 7 días y 1-2 horas por día con 2 a 3 animales por hectárea.

 

Se puede sembrar por estacas, siembra directa a través de semillas y plantas producidas en vivero.

 

La distancia de siembra de los bancos forrajeros depende, si es para corte los árboles y arbustos se siembran de 0,8 a un metro entre hileras y de 0,25 a 0,5 entre plantas; en caso de pastoreo/ramoneo la distancia mínima entre surcos debe ser de 2 metros y de 0,5 a 1 metro entre plantas. (Lea: ¿Conoce qué son los bancos de energía y proteína?)

Durante la fase de establecimiento (primeros tres meses) se hace necesario un control efectivo de malezas, preferiblemente de tipo mecánico para favorecer el desarrollo de los rebrotes.

 

Fallas en la fertilización de bancos forrajeros provocan la degradación del sistema expresada en capacidad de rebrote cada vez más limitada, pérdida (mortalidad) de plantas y fuerte invasión de malezas.

 

En cuanto a las podas, en bancos para corte se aprovecha el forraje cuando las plantas tienen  de 1 a 1,5 metros de altura, los siguientes cortes se deben realizar cada 3-4 meses o cuando hay suficiente follaje y dependiendo de la especie vegetal.

 

Para asegurar un rebrote vigoroso el material remanente después de la poda debe tener buena cantidad de yemas, el dejar algo de hojas luego de la poda favorece la velocidad del rebrote.

 

La uniformización debe hacerse cada 6-12 meses, dependiendo de la especie vegetal para evitar que los nuevos brotes se produzcan por encima de la altura de ramoneo de los animales, eliminar tallos viejos y para promover el macollamiento.

 

Además, se debe preferir sembrar los forrajes de mayor adaptación a las condiciones agroecológicas de cada región. De esta manera se reduce el riesgo fitosanitario (plagas) y se obtiene mayor productividad y persistencia en el cultivo. (Lea: Construya su banco forrajero según el piso térmico)

 

 

Tipos de bancos forrajeros:

 

Existen los bancos de proteína y el energético. El primero corresponde a especies de arbustos o herbáceas con follaje de alto contenido proteico (más de 15 %) dispuestos con arreglos de altas densidades y que pueden ser cosechados y llevados a los animales o pastoreados directamente durante periodos cortos diarios (1,5 a 2,5 horas).

 

El banco energético consiste en la siembra de especies con altos niveles de energías digeribles (más del 70 % de digestibilidad). Solo se establecen especies que contengan altos contenidos de energía: caña, ya se panelera, forrajera o de azúcar blanda y sin pelusa; pastos de corte: maíz forrajero, avena, sorgo forrajero.

 

Las características que deben tener las especies forrajeras para ser utilizadas como bancos son: producir suficiente forraje de buena calidad durante todo el año, poseer una alta capacidad para producir hojas y rebrotes, ser resistentes a podas fuertes y frecuentes y al pastoreo/ramoneo de los animales, de buen valor nutricional y apetecibles a los animales, bajo contenido de metabolitos secundarios que afecten el consumo, la digestibilidad o la salud de los animales.

 

Cuando se usa el banco forrajero como complemento es necesario considerar el grupo de animales objetivo, época del año, carencias críticas del forraje, tipo y características nutricionales de los alimentos disponibles, forma y frecuencia del suministro y, relación costo/beneficio.