Rabia bovina, una enfermedad contagiosa y mortal hasta para el ser humano

Por: 
CONtexto ganadero
29 de Julio 2022
compartir
Ganado y murciélago
La rabia bovina es una enfermedad que además de ser transmisible al hombre le puede generar grandes pérdidas en el hato ganadero. Foto: Captura de pantalla

Una de las enfermedades de control oficial en Colombia por parte del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) es la rabia bovina ya que es mortal y zoonótica.

 

Según Ricardo Arenas, médico veterinario especialista, explica que por las características de la Rabia bovina es fundamental el control en los animales para preservar la salud y la vida de las personas.

 

Así lo destaca en el Manual Práctico Ganadero, cuyos capítulos publica semanalmente la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán), y que se pueden ver el en canal YouTube de Fedegán

 

Cuando se presenta, dice Arenas, se debe declarar a la Organización Mundial de Sanidad Animal y es de reporte obligatorio a la autoridad oficial colombiana por ser una de la zoonosis más importante en el mundo.

 

En el caso del ganado la enfermedad se encuentra presente debido a que en algunas regiones del país los murciélagos hematófagos representan un importante reservorio de la enfermedad ya que transmiten el virus mediante las mordeduras a los bovinos, bufalinos y equinos.

 

Los síntomas de los animales infectados pueden variar de un animal a otro dependiendo del efecto del virus que ocasione en el cerebro pero todos son de origen nervioso y comportamental. (Lea: Rabia: hechos, no miedos)

 

Entre los síntomas más comunes se encuentran: cambios de conducta lo cual se refleja en que los animales presentan desplazamientos torpes, circulares, extraños o poco comunes. Igualmente se registra ceguera, con el consecuente cambio de comportamiento; así como pérdida de peso progresivo por falta de capacidad para encontrar alimento. Además, se presenta deshidratación debido a que no pueden alimentarse ni beber agua, se vuelven agresivos, viene una parálisis progresiva y la muerte.

 

 

Otros signos que los animales pueden presentar son salivación excesiva y espumosa, principalmente debido a la parálisis de los músculos de la laringe y lengua impidiendo la deglución de la saliva producida.

 

Por ser la saliva y el sistema nervioso los principales focos de concentración del virus, su transmisión se produce principalmente por mordeduras de un animal que se encuentre infectado. También se puede transmitir a través de heridas, cortes o pinchazos con elementos contaminados y al tener contacto con la mucosa nasal, ocular o bucal del animal que tenga el virus.

 

La rabia transmitida por especies silvestres como el murciélago hematófago es una amenaza constante para las personas en las zonas rurales por lo que es muy importante que todo caso de mordedura se notifique a la autoridad sanitaria de manera inmediata.

 

La prevención y control de la rabia está basada en la vacunación anual para los animales de compañía como perros y gatos. Igualmente en animales de granja se debe realizar una vacunación anual contra rabia en áreas endémicas o de alta prevalencia de la enfermedad para reducir el riesgo de la infección. (Lea: Rabia silvestre en bovinos: qué es, síntomas y prevención)

 

La vacunación contra la rabia bovina es responsabilidad de los ganaderos y es obligatoria en las zonas definidas por el ICA como autoridad sanitaria del país. Se realiza en el primer ciclo de cada año conjuntamente  contra la fiebre aftosa y brucelosis bovina.

 

Además de la vacunación, el control de la población de murciélagos es una medida esencial para evitar el riesgo de la infección, para ello se realiza una captura de murciélagos y la aplicación de control poblacional. Este proceso lo debe realizar exclusivamente funcionarios del ICA.