Preocupación en Putumayo por incremento del sacrificio clandestino

Por: 
CONtexto ganadero
26 de Julio 2021
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Las inundaciones que vienen afectando al Putumayo ocasionan grandes pérdidas a los productores de los diferentes sectores de la producción. Foto: elpais.com.co

A los problemas ocasionados por el invierno que ha azotado con fuerza a los productores del sector agropecuario de Putumayo se suma un problema adicional como es el aumento del sacrificio clandestino.

 

Las lluvias han provocado el desbordamiento de varios ríos lo que llevó al gobernador (e) de Putumayo Álvaro Granja Bucheli, a declarar la Emergencia Pública en su departamento.

 

Cultivos arrasados, animales domésticos desaparecidos, vías primarias y secundarias taponadas, municipios sin servicio de acueducto, puentes obstruidos y zonas incomunicadas, es parte del panorama que viven los putumayenses ante la temporada de lluvias.

 

En Mocoa, la capital del departamento, se llegó a activar la alerta de posible avalancha, debido a la creciente súbita que presentó el río Mulato y hay varias vías cerradas, dejando incomunicados a los habitantes de esta región del país. (Lea: Ganaderos de Putumayo y Nariño deben lidiar con el intenso invierno)

 

En el tema concreto del sector ganadero, la Presidenta del Comité de Ganaderos de Mocoa, Luceny Villaquirán, manifestó que como las áreas ganaderas de este municipio son pequeñas, el sistema es de doble propósito porque no se pueden especializar en carne o leche.

 

Allí el invierno ha afectado básicamente los pastos, a lo cual se suma el problema del mión que también los está atacando y acabando con todo y el productor se va quedando sin área para pastoreo.

 

La alternativa que tienen y que se está haciendo es salir de los animales, así no estén listos y cebados para vender en el momento, pero no tienen para darles de comer y entonces es mejor sacrificarlos de una vez.

 

A lo anterior se suma que en esta parte del país los precios del ganado no son tan favorables como en otras regiones porque en estos momentos la única planta de sacrificio que está funcionando a nivel departamental es la de Frigomayo, en Mocoa, que cumple con los requerimientos del Invima pero los costos son altos.

 

Esto ha llevado a un incremento importante del sacrificio clandestino por los altos costos del degüello, pese al trabajo que se ha hecho en la Asamblea con rentas departamentales que manejan el tema de impuestos pero no ha sido posible obtener una respuesta favorable. (Lea: 3 problemáticas que afectan a los ganaderos de Putumayo)

 

El ganadero debe pagar $175 mil por degüello, independiente del número de animales que se sacrifiquen y de allí sale lo correspondiente a los diferentes impuestos que se deben pagar.

 

De acuerdo con Villaquirán, un ganadero que por necesidad tenga que salir de un bovino que pese 250 kilos, tiene una serie de costos como las sales y los concentrados que tienen un precio alto, así como el transporte a la planta, sumados al impuesto lo hacen poco rentable, cuando no es que le ocasiona una pérdida.

 

Cuando la junta directiva del Comité de Ganaderos fue a la Asamblea Departamental a plantear el problema, la respuesta que les dieron fue que eso se debía hablar directamente con la planta de sacrificio y al final no se logró ninguna solución.

 

La situación, dijo, es preocupante porque con el aumento del sacrificio clandestino se pone en riesgo la salud de las personas que consumen carne que en regiones como ésta es una gran cantidad.

 

En cuanto a los precios del ganado señaló que los machos que superen los 400 kilos en pie están pagando entre $5.600 y $5.800 el kilo y es ganado pesado, ganado pagado, lo cual es un beneficio para el ganadero. (Lea: Sacrificio clandestino, enemigo acérrimo de la ganadería)

 

El macho que pesa menos de 400 kilos pero están bien emposatado se paga entre $5.300 y $5.400 el kilo, mientras que las novillas con más de 350 kilos la pagan de $4.400 a $4.600 el kilo en pie, y, las vacas adultas están a $4.200 el kilo en pie.

 

El 70 % de los animales que entran a sacrificio a esta planta provienen de otros municipios como Puerto Guzmán y Villa Garzón que son las zonas más ganaderas del Putumayo e incluso de diferentes departamentos. Sin embargo, dijo, un viaje de Puerto Guzmán a Mocoa cuesta $500 mil, lo cual incrementa de manera importante los costos.

 

Adicionalmente hay una queja por los altos precios de la carne ya que en estos momentos se vende la de primera, que sería el lomo, a $20.000 el kilo; la de segunda, como punta de anca o pierna, $18.000; y, la de tercera, como es la sobrebarriga a $17.000. Esto teniendo en cuenta que están en la misma zona donde se ubica la planta de sacrificio.

 

La razón para ello, explicó, es que los mejores animales se los están llevando para otras regiones como el Valle donde pagan a $6.000 el kilo en pie que aunque aparentemente no es mucho en un animal de 400 kilos o más y como son varias reses eso suma para la caja.

 

Por culpa del paro y los bloqueos está región se encuentra atrasada en el ciclo de vacunación contra la aftosa y se espera terminar el 4 de agosto y se está haciendo seguimiento y control para que no se queden predios sin vacunar.

 

Además, dijo, hay muchos predios sin registrar ante el ICA por lo que se está haciendo una labor de concientización a los productores para que cumplan con esta tarea, mostrando la importancia que tiene hacerlo.