Ganado Nelore de ciclo corto, un negocio rentable

Por: 
Edgar Aldana Rosillo
12 de Enero 2021
compartir
Nelore, ciclo corto, mejoramiento genético, Hacienda San José, nacimiento, preñez, sacrificio, proceso de producción, pajillas, semen, destete, ganancia de peso, temperamento, conformación, Ganadería, ganadería colombia, noticias ganaderas colombia, CONtexto ganadero
En la Hacienda San José le apuestan al Nelore de ciclo corto porque a lo largo de los años han visto los resultados y las bondades de esta raza. Foto: facebook.com/HSJVichada

Apoyados en el programa de mejoramiento genético que comenzó en Brasil en 1995 la Hacienda San José busca optimizar ciclos del ganado Nelore acortando el tiempo entre nacimiento y preñez.

 

Según Daniel Murillo, Gerente comercial de la Hacienda, también por medio de la genética se logra acortar el ciclo entre nacimiento y sacrificio acelerando de forma considerable el proceso de producción.

 

Esto se ha visto optimizado al enfocar la investigación en objetivos claros como la precocidad sexual, el desarrollo corporal y la fertilidad, aspectos esenciales para mejorar la productividad.

 

Señaló que muchos clientes inician con el desconocimiento de la raza Nelore y que este ciclo corto es diferente al de esos animales que se conocieron en el país en los años ochenta que eran de temperamento fuerte, grandes, de patas largas. Los de ahora tienen una conformación diferente. (Lea: Conozca la pionera en embriones Nelore de Brasil)

 

Muchos ganaderos comenzaron probando con pajillas porque el equipo de trabajo tampoco estaba de acuerdo y la idea es conciliar para hacer un trabajo coordinado.

 

Luego se empezaron a ver los resultados y vieron diferencias en el porcentaje de preñez con el uso de este semen, después con el porcentaje de natalidad. Desde la Hacienda San José les decían que al nacer tenían un peso bajo por tanto los partos eran más fáciles de manejar, necesitaban menos ayudas y los animales eran más vitales y ellos empezaron a verlo en sus fincas.

 

Igualmente observaron la precocidad de crecimiento y la conformación de los F1 y lo que finalmente los convenció fue que al hacer un destete de todos los animales estos tenían un peso superior.

 

Los que están en el negocio de la ceba comienzan a ver una continua ganancia de peso y animales que superan los 450 kilos muy rápido.

 

A su vez, los que venden los destetos encontraron que los clientes empezaron a pedir este producto y se observa un convencimiento general de todo el ciclo por el semen del Nelore de ciclo corto. (Lea: “Reducir los ciclos productivos mediante la genética, es el negocio”, dice Gabriel Jaramillo)

 

Cuando ya hay esa confianza, el cliente no pide 50 pajillas sino 500. Este año ya van más de 20 mil pajillas de Nelore de ciclo corto comercializadas en diferentes partes del país y con muchos clientes.

 

Así mismo, esos clientes satisfechos ya pasan de comprar pajillas a adquirir un toro y observan animales con buen temperamento y buena conformación, con 24 meses listos para trabajar, además que a diferencia de los Taurus, lo hacen de día bajo el sol y sin sombra.

 

La adaptabilidad que tiene una raza cebuína es que el animal aparte de sobrevivir, produce en ese medio, lo cual significa comer para ganar peso y que busca las vacas para reproducirse.

 

Sin embargo es importante saber para qué quiere el toro porque no todos sirven para todo, depende de la vacada y allí empieza a cambiar el concepto de compra.

 

Aspectos como el lugar donde está la finca, si se dedica a la ceba o a la cría, cómo es la vacada, qué quiere mejorar en la misma por ejemplo el tamaño, la precocidad, la ganancia de peso, el peso al destete o al nacimiento, si lo que quiere es producir machos o hembras. (Lea: Modelo de ciclo corto es más productivo y menos costoso)

 

Si por ejemplo el negocio es la cría entonces se debe concentrar en toros que son muy positivos en valores al destete.

 

Por ejemplo, el mejor toro para una vacada en el Casanare no lo es para el Magdalena Medio y el mejor toro para sacar crías al destete no es el mejor para incrementar el peso al nacimiento. Hay toros que se deben utilizar en vacas pero no en novillas porque su conformación es grande y se arriesga la novilla que se está usando.

 

Lo importante no es la foto del toro sino los datos que se necesitan. El toro deja de tener un nombre para tener un número, unos datos y un potencial genético que es lo que se debe tener en cuenta, indicó.

 

Todos los toros de Hacienda San José tienen certificado de superioridad genética emitido por la compañía de mejoramiento y avalado por el Ministerio de Agricultura de Brasil.

 

No es que la Hacienda registre los toros ante ellos sino que es un tema meritocrático. A todos los animales que nacen en la Hacienda a los siete meses se les hace una evaluación fenotípica, viene un técnico independiente desde Brasil y hace una evaluación animal por animal buscando las características fenotípicas acordes al concepto de producción y va descartando aquellos animales que no cumplen. (Lea: Hacienda San José le apuesta en grande para producir carne en Colombia)

 

Adicionalmente se hace una muestra de ADN que se lleva a Brasil donde se analiza y a los 14 meses vuelve y se hace una evaluación fenotípica animal por animal nuevamente un técnico independiente quien decide si el animal sirve o no.

 

La primera se hace a los siete meses porque influye mucho la habilidad materna de la vaca que tuvo el ternero y las condiciones de éste fueron muy sujetas al acompañamiento de la vaca pero a los 14 meses ya es cada animal solo. Adicionalmente estas evaluaciones se hacen en grupos contemporáneos, es decir, desde el nacimiento hasta los 14 meses los animales permanecen juntos en lotes.

 

Esto se hace porque si se va a evaluar un grupo de 60 animales, por ejemplo, y se va a seleccionar los mejores debieron estar bajo las mismas condiciones. No se compara con un ideal sino dentro de su grupo.

 

Las evaluaciones de los 7 y 14 meses y el genoma se le hace a cerca de 80 mil ejemplares anualmente en Colombia, Brasil y Paraguay y la información se lleva a la compañía de mejoramiento donde se analiza y procesa todo eso y un software se encarga de ranquear y sólo el 20 % superior, es decir hasta el 16.000 obtienen el certificado de superioridad genética. (Lea: Este jueves primer remate virtual de hembras Nelore ciclo corto)

 

Esto garantiza que es un animal que pasó la prueba fenotípica de los siete meses, así como una genómica con ADN y luego otra a los 14 meses y concurso con 80 mil animales para quedar dentro del 20 %.

 

Esos son los animales que en Colombia vende Hacienda San José y que tienen todo un respaldo y una trazabilidad, avalada por el Ministerio de Agricultura de Brasil. Adicionalmente trae la ficha técnica del toro, es decir, lo que transmite a sus crías.

 

En Hacienda San José también venden el semen dependiendo la vacada del cliente y lo que quiera corregir y para ello se tiene un catálogo con material traído de Brasil.

 

Con los embriones también se procede igual. En la hacienda tienen un grupo de donadoras de las cuales se producen embriones con semen sexado hembra y todos los apareamientos se hacen con base en la tecnología gracias a que la información de todos los animales está en el software y allí se mira cuál es el mejor toro para cada hembra y le da un índice genómico proyectado de la cría al nacer.

 

Lo que se busca es que la cría que nazca sea mejor que la madre y así debe ser como funciona el mejoramiento genético porque tiene que cada generación ser mejor a la anterior.

 

La precocidad sexual es la palanca económica que más impacta una operación ganadera. Impacta cinco veces más los resultados. (Lea: Alta genética Nelore de ciclo corto de nuevo en Pereira)

 

La precocidad sexual es el momento en que una vaca empieza a producir terneros. Si una novilla a los cuatro o cinco años está entregando un ternero ya se comió lo que vale un ternero e incluso está debiendo, diferente a que una hembra entregue un ternero a los dos años.

 

Una cosa es la primera preñez y otra la precocidad sexual, el intervalo entre partos, cuándo me vuelve a dar terneros. Se busca que las hembras paguen su estadía por medio de terneros.

 

Lo otro es la tasa de preñez o de fertilidad de la finca. Si por ejemplo hay 100 hembras lo ideal sería que 85 produjeran terneros y las 15 que no se sacan y se remplazan por otras pero en Colombia lo común es el 50 o por debajo, lo cual significa que necesita cien vacas para producir 50 terneros.

 

Se necesitan dos novillas para hacer un ternero y ahí es donde las operaciones de cría no son rentables y por eso muchos ganaderos se fueron por la opción de ceba y hoy día hay una gran cantidad de cebadores porque el negocio es menos riesgoso y costoso. El manejo es fácil, menos personal y no hay que atender partos pero hay un tema delicado y es que se depende de los criadores. (Lea: Conozca dónde puede conseguir ejemplares puros de Nelore)

 

Cuando se es criador se depende de sí mismo hasta cierto punto pero el cebador si depende exclusivamente del que cría y como tantos se pasaron a la ceba hoy día se está viendo una escasez de animales para reposición.

 

No se consiguen buenos animales y en algunos casos se están surtiendo del negocio de cría de leche, son sistemas doble propósito pero donde importa más el negocio diario de la leche que el mismo ternero.

 

Son terneros que se destetan a los ocho o nueve meses y con 140 kilos porque ese no es el negocio pero igual los venden todos porque la oferta es escasa frente a la demanda

 

Para la ceba se están llevando animales que no fueron seleccionados para ser buenos productores de carne, con cero protocolos de nacimiento, son animales tardíos y entonces el negocio del cebador tampoco está siendo bueno porque se demora 36 meses con 500 kilos.