"Ley antitaurina va contra la supervivencia del toro": Ricardo Roa-Castellanos

Por: 
Édgard Hozzman
05 de Febrero 2015
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Ricardo Roa-Castellanos
Ricardo Roa-Castellanos no está de acuerdo con la manera en que se ha abordado el debate de las corralejas. Foto: Cortesía.
Las redes sociales están inundadas de memes y mensajes en contra de las corridas de toros y de las corralejas. El alcalde Gustavo Petro ordenó el cierre de la Santamaría, plaza insigne para los taurinos, animalistas se han unido a la causa, llamados “pacifistas” golpearon a los novilleros que estaban en huelga, políticos oportunistas buscan maneras para unirse a los grupos del internet y al escándalo promovido en ciertos medios, mientras Facebook llena de páginas sobre el no consumo de leche, carne y hasta del queso con fuentes apócrifas de blogs virtuales donde todos escriben lo que quieren y todos tienen potenciales compradores de ideas.

Rumores vienen y van, y como dice el científico Ricardo Andrés Roa-Castellanos, médico veterinario, investigador adscrito al Cancer Research Institute-NY (USA), profesor honorifico de la Universidad Complutense de Madrid, master en virología, en Desarrollo Rural y en Bioética y PhD (c), el internet está lleno de seudocientíficos que salen a hablar de cualquier cosa y que en realidad tienen perfiles con inadecuada formación para entender el campo, los animales y la naturaleza, y su buena intención compasiva se deja llevar por sesgos extremistas en las soluciones ofrecidas por ideólogos que ven en estos costales de votos manejados con la pasión escandalizada del momento.
 
De hecho, este es un tema tan popular como antipopular, ¿a quién le gusta ver una foto de un animal sangrando? ¿Quién podría estar de acuerdo con los hechos ocurridos recientemente en las corralejas? Por lo mismo es bueno escuchar y leer la contraparte, sin apasionamientos, a quienes han estudiado del tema y pueden dar luces sobre el respeto a lo diferente y hacia la objetividad de la realidad científica. (Lea: Semen de toro, clave en producción de leche con más proteína y grasa)
 
Edgard Hozzman (EH): ¿Cómo académico está Ud. De acuerdo con la manera en que se ha abordado el debate de las corralejas?
 
Ricardo Roa-Castellanos (RRC-): Categóricamente hay que decir que no. Y debe decirse no porque en esta materia no ha habido debate lo cual es peligroso. La relación de poderes ciudad-provincia, el peor de los centralismos, da un espectáculo de irrespeto a las costumbres populares igualmente asqueante y reprochable al mismo maltrato dado a los animales.
 
Personajillos de ciudad sin idoneidad profesional, cineastas, filósofos, psicólogos, etc., le están imponiendo su pobre visión de la realidad a personas del campo, de la provincia, de los municipios de Colombia, vulnerando sus costumbres, su identidad cultural, y fingiendo un debate donde no hay posibilidad de réplica y que “ipso facto” quieren convertir en ley de la república para, en el colmo del vicio de la generalización, prohibir una manifestación cultural que ha sido tergiversada.
 
El tema del caballo esconde un drama peor: el hambre desesperada de campesinos famélicos que descuartizan un animal, pues como dice el respetado investigador De Souza de la FAO, el hambre genera ira y borra toda posible educación o escrúpulo a la hora de obtener alimento en casos extremos.
 
EH: ¿Por qué deben seguir las corralejas y las corridas de toros?
 
RRC: El tema no puede seguir siendo llevado desde el amarillismo-sensacionalista propuesto por un animalismo misántropo emanado desde la comodidad de la ciudad y los estratos altos con mochila, que considera al ser humano como plaga desde un falso imaginario de realidad, que ve a la naturaleza con las distorsiones propias de Walt Disney donde, en la película, el jabalí es amigo del Rey León, pero que en la realidad natural de las cadenas alimenticias se ve que el jabalí es presa alimenticia del León, quien lo mata y se come su cadáver para su supervivencia.
 
Antropológicamente las corralejas provienen desde la colonia donde la gente que conocía a los animales y los trataba, encontraba la diversión en el medio de los corrales, del arreglo a las pezuñas, de la curación a las gusaneras o a los prolapsos uterinos, al hacer desparasitaciones y otras labores propias del cuidado animal. Las corralejas iniciales no tocaban y ni siquiera se pensaba matar al toro. Peor aún es inconcebible que se hable de un “debate” cuando la única versión y solución propuesta al maltrato animal sea la prohibición en el paroxismo del facilismo y la falta de imaginación. Quizás la gente desconoce que las corralejas en verdad durante siglos prohibían la muerte e infligir daño a los bovinos.
 
De hecho hasta 1980 cuando se prohíben las corralejas de Sincelejo, las víctimas eran las personas y en menor número los caballos que participaban en las corralejas. Una vez se suspenden por 17 años las celebraciones debido a la caída de los tendidos de madera se muestra una secuencia sociológica vista en otras materias. De esa medida represiva, al reiniciarse sin regulación profesional seria, se han disparado los incidentes de violencia contra los animales que antaño no se veían. Es decir, la parafernalia metálica que antes no se usaba, de arpones, divisas, etc. contra los animales se dispara.
 
Eso es un fenómeno antropológico de rebote a la represión prohibitiva bastante común, porque los colombianos inclusive vimos cómo después de la toma de la embajada de la Republica Dominicana, la escalada de violencia crece: sobreviene una respuesta que fue la persecución violenta y tortura en el Cantón Norte contra los militantes del M-19, pero a esa violencia acaece otra violencia mayor en una escalada que llega a la toma del palacio de justicia. Esa dinámica de repulsa se ve con el escenario post-prohibición en Sincelejo que vulnera los festejos taurinos que han definido la identidad cultural de estos pueblos y representan, en territorios muy difíciles para sobrevivir, la oportunidad de burla a los embistes de la muerte y el riesgo para el personal de la provincia atlántica que lúdicamente representa el toro.
 
EH: ¿No le parece cruel lo que ocurre en estos festejos taurinos y la forma como matan a los animales?
 
(RRC-): Insisto, la excepcionalidad de unos actos barbáricos no puede ser el rasero generalizador para esta clase de festejos. ¿Por qué hay humanos asesinos debemos exterminar la humanidad? ¡No! Si se conoce y se buscan soluciones creativas, modificaciones y transformaciones, simplemente, hay que evitar estos hechos execrables con alternativas más inteligentes que una abusiva prohibición impuesta desde la ciudad a los habitantes del campo.
 
Desde luego, estos actos son susceptibles de evolución y cambio técnico de retorno hacia lo incruento. Los eventos taurinos han vivido múltiples cambios, se lee esto en la enciclopedia de Los Toros de Cossio, primero la tauromaquia era a caballo, en siglos posteriores se da la opción del toreo de a pie. Toros sobrevivían, muchos son indultados. La revolución industrial tuvo como consecuencia que en el siglo XIX se empezara a usar el arpón con cinta llamado divisa, o poner banderillas con arpones metalicos, lo cual no existía en la fiesta original. Se puede volver a lo básico manteniendo el rito, el espectáculo, exigiéndole más a los toreros que pasarían con estos cambios gestados por expertos a practicar un deporte con puntuaciones. Como ha pasado en el salto de la hípica se puede avanzar de hazañas cualitativas hacia un sistema deportivo de puntuación cuantificable según precisión de movimientos y puntería, acompasado con métodos incruentos, todo ello para no incurrir en la prohibición de actividades legales y evitar el maltrato conservando la esencia de los festejos.
 
EH: ¿Qué pasaría si se acaban las corridas de toros?
 
RRC: Lo que ha pasado en Cataluña, España, fruto del triunfo del falso proteccionismo animal que buscaba el separatismo y tuvo consecuencias horripilantes. Estos personajes al prohibir las corridas de toros en Barcelona han provocado el cierre de ganaderías, es decir, centenares de animales, terneros, terneras, novillos, vacas, que componían esos criaderos fueron enviados todos al matadero.
 
Eso no es protección pero si es una canallada en extremo ingenua o hipócrita que los verdaderos protectores de los animales neoanimalistas tenemos que impedir ante el fundamentalismo de prohibir costumbres que no son entendidas y si tergiversadas.
 
EH ¿Qué pasa si prohíben del todo las corralejas?
 
RRC: Que esta catarsis antropológica y psicológica, cultural, de acuerdo a la teoría científica de la cultura del padre de la etnometodología y antropología funcional Bronislav Manilowski, se vería impedida. (Lea: ‘Moñito’, el secreto para conocer la capacidad reproductiva del toro)
 
Para una academia seria se sabe que esta clase de festejos son necesidades intangibles de acuerdo con otro teórico de las necesidades como es Maslow y hace parte de la punta de la pirámide de las necesidades al conferir la identidad colectiva que manejan estas comunidades y que son parte esencial de su idiosincrasia y supervivencia. Recuerden el efecto de rebote de la violencia, pues en un país como Colombia donde el Estado se siente ausente es ofensivo que sus apariciones sean para coartar las oportunidades de goce y autodeterminación de los pueblos. Modificar es ya otra cosa, pero prohibir la alegría es un despropósito en las sufridas vidas de la gente rural.
 
Si es verdad que los animalistas misántropos consideran al humano otro animal igual a los cuadrúpedos, ¿por qué no lo respetan o compadecen? El derecho consuetudinario, o derecho de facto derivado de las costumbres, que según cualquier diccionario jurídico se sabe que tiene el mismo peso que la ley escrita, ampara la realización de estas fiestas populares. El Estado y los gremios profesionales idóneos deben velar porque haya control sobre borrachos en el ruedo, que haya profesionales calificados como médicos veterinarios garantes del buen trato y del bienestar animal. Bien se sabe desde la Revolución de Mayo del 68 con su “prohibido prohibir” lo nocivo de los totalitarismos prohibitivos que en la práctica generan más conflictos violentos de los que intentan censurar.
 
EH: ¿Qué opina de la señora que se clavó un montón de agujas en la espalda?
 
RRC: Que es un gesto histriónico, escandaloso y amarillista en apariencia, pero que fue hecho con agujas de acupuntura que dicen los expertos no duelen y que, paradójicamente, reivindican planteamientos científicos en las ciencias animales que aducen que en el frenesí de la corrida, el toro no siente las puyas debido a la adrenalina y otros neurotrasmisores que bloquean el dolor.
 
Un científico miembro de la Sociedad Internacional de Endocrinología llamado Juan Carlos Illera ha probado que esto es así y ello ha sido publicado en Journals que son escrutados por la comunidad científica. Mientras se le entrevistaba, la señora demostró que no sufría dolor alguno mientras se le instalaban ¿O estaría bajo los efectos de anestesias locales? Es sensacionalismo y no una manera racional y dialógica de abordar el problema.
 
EH: ¿Está de acuerdo con la Ley antitaurina?
 
RRC: Como Médico veterinario juré proteger la vida de los animales y de sus especies domésticas y silvestres. Ese apelativo antitaurino es irracional, va en contra de la subsistencia de la población bovina. Yo soy pro-toro, pro-bovino. Sobre los animalistas misántropos si sumamos la totalidad de sus propuestas: acabar con criaderos, abolir usos animales, consumir soya que en 2013 arrasó 46 millones de hectáreas de bosques tropicales en solo América Latina diezmando la biodiversidad y la amortiguación de cambio climático para sembrar ese monocultivo transgénico para veganos, es la suma de todos los miedos de los verdaderos vitalistas, de los ecólogos y biólogos científicos serios. (Lea: Conozca las enfermedades de transmisión sexual que afectan bovinos)
 
Es falsa ciencia o pseudociencia populista para llevar riadas de gente a votar en las ciudades por demagogos, o que buscan causar movimientos separatistas como acaeció en Cataluña por gente que de animales solo conoce a través de películas y memes de internet.
 
EH: ¿Es Armando Benedetti un oportunista?
 
RRC: Totalmente, o es un ignorante bienintencionado en esta materia en la que es un neófito. Pero al atacar a sus coterráneos costeños pareciera comprobar la máxima según la cual “los que saben hacerse elegir, no siempre saben gobernar”.
 
EH: ¿Es un espectáculo sólo para costeños de la sabanas de Colombia?
 
RRC: La corraleja es un acontecimiento que en su raíz va a recuperar es la celebración de la vida y de la simbiosis humano-bovino. Sin abuso y sin psicoactivos, como el alcohol, la pureza de la fiesta solo trae alegría. La autoridad pública debe velar por estas escasas oportunidades de alegría en los perseguidos medios rurales de Colombia.
 
EH: ¿El toro de lidia se puede amansar o domesticar?
 
RRC: Ciertamente, tanto como un pitbull o un rottweiler. Es decir, estará en el domo (casa) o cerca a este, pero de forma latente su naturaleza podrá evidenciarse, saltar violentamente por instinto, y eso está bien, como ocurría desde tiempos pre-históricos y su esencia se cumplía para la protección de los ecosistemas.
 
Recordemos que el bovino lleva 29 millones de años sobre la faz de la tierra versus cortos 200 mil años del Homo sapiens sapiens, o de 225 años de la Revolución Industrial. De acuerdo con lo anterior un segundo absurdo del animalismo misántropo salta o se evidencia y es tomar a las vacas como chivo expiatorio del cambio climático cuando al contrario el estado de arte para neutralizar el cambio climático (Dr. Allan Savory), se vale del rol de los ganados para regenerar las superficies erosionadas con rotaciones ancestrales de pasturas y cultivos.
 
Ejercicios que se han visto en Suesca (C/marca) o que han sido ensayados en África y Asia de la mano de los planteamientos de lucha contra el cambio climático del académico Savory (Recomiendo su charla TED que se consigue con subtítulos al español en internet).
 
EH: ¿Las corralejas son sentimientos culturales de un pueblo? ¿Esos hechos tan “salvajes” que muestran los medios, siempre ha sido así?
 
RRC: Hemos visto que antes no se hería al toro, ni se mataba al animal siendo adaptación de capeas y mojigangas. El derecho consuetudinario exige respetar las costumbres ajenas así no se compartan.
 
Lo contrario es la barbarie de rebote producto de los fundamentalistas que hemos visto ha ocurrido con violencia en los últimos años. Hay toda una gama de soluciones lejanas a las falsas dicotomías que ponen los animalistas misántropos de abolición o fiesta cruel. Los mecanismos incruentos, la educación, la regulación, la modificación, pueden llegar a mantener las dinámicas de mercado y las reproducción y supervivencia de las distintas especies.
 
EH: ¿Qué ha pasado en ciudades o regiones donde se han prohibido las corridas de toros y los criaderos?
 
RRC: La hecatombe, es decir, el sacrificio masivo de animales bovinos, inducido por la quiebra de los ganaderos y de todo un aparato agropecuario legal productivo y del cual depende la nutrición y el abastecimiento proteico de campos y ciudades. Si no hay suficiente proteína nutricional en el desarrollo infantil, y esto no es nuevo, incluso las habilidades cognocitivas para el aprendizaje quedaran con secuelas de por vida.
 
EH: ¿No le parece cruel el hecho de ponerles banderillas, puyas y espadazos que muchas veces no dan acierto?
 
RRC: Claro que es cruel, y susceptible de prevención por medio de la racionalidad, y por eso estoy proponiendo la sublimación lúdica, incruenta y el cambio técnico hacia la transformación deportiva de la fiesta. Simuladores de tejidos pueden emplearse para medir la puntería de ese nuevo deportista que serían los neo - toreros y neo - banderilleros. Cuestión que permitiría contabilizar como con las dianas la precisión del deportista sin daño en la piel del toro. (Lea: Revisión de los genitales del toro, estrategia para una reproducción eficaz)
 
La fiesta debe asumir su evolución y cambios técnicos para bien de todas las partes. Esto es el propósito de la Teoría de Juegos donde todos se salgan con la suya, donde todos los jugadores, grupos de interés, o stakeholders, sean ganadores. Los estamentos técnicos y científicos estamos para brindar ideas ante problemas y evitar el exterminio, la abolición y la prohibición como salida facilista a los problemas.
 
EH: ¿En su opinión se deben también acabar las mascotas?
 
RRC: ¡Por supuesto que no! La conducta de esos personajillos de ciudad llamados animalistas misántropos va dirigida a eso y la gente no lo tiene claro. De esta manera los amantes de los animales son engañados pues esta gente promueve el cierre de criaderos haciendo un daño genético enorme, pero también hace activismo para la esterilización masiva de animales y la adopción solo de esterilizados, en conjunto a la prohibición de compra de animales.
 
Yo me tomo más seriamente esos planteamientos que ellos, por lo visto, pues de cumplirse al 100% sus ideas en paralelo no habría reproducción de animales domésticos como el mejor amigo del hombre que es el perro, y sus políticas teóricas van dirigidas a evitar incluso, a diezmar todo animal utilitario, es decir, inclusive las mascotas y eso es bastante enfermo hacia la relación animal-humano: “Te extermino, para que no sufras, te prohíbo la vida para dejarte en paz”.
 
EH: ¿Qué hacer entonces con los leones y demás fieras? ¿Cómo alimentarlos?
 
RRC: A eso llega el lector: No puede hacerse moral con el abastecimiento alimentario. En un caso inverso podría tenerse a un imaginario grupos de fundamentalistas esquimales. Ellos harían activismo para imponer sus costumbres a los demás países, su costumbre es comer carne cruda, eso sería igualmente abusivo culturalmente. Esa visión antropomorfizada de “Dumbo”, de animales de circo que volaban con sus orejas, quiere serle impuesta a una población normal a través de los tremendismos fotográficos y enfermos actos de violencia, de hechos aislados y de poca frecuencia que sirven para generalizar el acrítico entendimiento de las masas culturales en las redes sociales.
 
EH: ¿Por qué deben seguir existiendo los criaderos de lidia?
 
RRC: Porque los bancos de germoplasma son costeados por ellos, como sucede con lo que no sabe la gente: los cazadores desde hace décadas han promovido los desarrollos de conservación de especies cinegéticas o de caza, patrocinando la repoblación de animales salvajes.
 
Son condiciones opuestas, incomprensibles de la realidad pero que son la realidad. Porque en el caso de los animales de lidia si no son utilizados para ello en un mundo metalizado de ética utilitarista, o politizado -como el actual-, esas dehesas, esos campos y ecosistemas con toda su riqueza biodiversa en los distintos países pueden ser convertidos de campos de monocultivos de soja, acabar las fuentes de agua y acabar no solo con una raza sino con una especie como la bovina en sus otros usos. La acción de estos activismos dramáticos van saltando queriendo prohibir todo: circos, caza, producción alimenticia animal, diversión que no debe ser violenta reitero…
 
Es tan absurda su actual posición como que se pretendiera erradicar la violencia o maltrato intrafamiliar humano “aboliendo” a los papás, a las mamás o a los hijos que la comenten. La civilización ha demostrado que hay una enorme variedad de mecanismos para contener, prevenir y evitar esos malos tratos y que se puede inducir el BUEN TRATO por múltiples estrategias. Los mismo pasa con nuestros hermanos animales y las relaciones que podemos mejorar hacia ellos.
 
EH: ¿Qué sintió con las imágenes de la muerte a puñal de un toro y el descuartizamiento de un caballo?
 
RRC: Rabia ante una injusticia. Como humano ante estas rabias derivadas de la injusticia de los actos de irresponsables se tienen dos alternativas: el instinto de eliminar o la racionalidad de convertir una conducta viciosa en una solución virtuosa. Si hubiera habido control y regulación en el festejo por parte de profesionales idóneos eso no hubiera ocurrido.
 
De ahí a hacer una generalización prohibitiva que expone que un caso representa la totalidad de las corralejas es un exabrupto bastante cercano al sin sentido en lógica: un engaño retórico.
 
EH: Acabar con los criaderos de toros de lidia, ¿reduciría el efecto invernadero?
 
RRC: Por el contrario al disminuir esos ecosistemas de praderas, pastizales y arbustos esas zonas que son depósitos de carbono y fuentes de agua desaparecerían agravando el efecto invernadero y la erosión o el endurecimiento artificial, urbanizador o agroindustrial del suelo que es parte de la génesis del cambio climático.
 
EH: ¿Los animalistas dicen que a los animales se les debe dejar solos y que no es recomendable la lecha de vaca?
 
RRC: Habría que hablar con ellos cuando sufran de fracturas de cadera como ha pasado con cientos de hombres jóvenes en Chile, lo cual era impensable hace algunos años. La alimentación por moda cobra duramente a manera de secuelas metabólicas y orgánicas, pero esos efectos se ven con el transcurrir de los años. (Lea: Claves para la elección de razas para el negocio ganadero)
 
EH: ¿No es más saludable la leche de soya o de almendra?
 
RRC: Esas leches contienen fitoestrógenos, que apenas favorecerían a las mujeres post-menopaúsicas, los estrógenos pueden en otros grupos humanos favorecer el vaciado de calcio desde la matriz ósea, de ahí que se favorezca con ello la osteoporosis. Hay gente que no tiene cualificaciones o credenciales de formación en ciencias de la salud o de la vida, o que las tiene pero jamás han tratado un animal o humano, y que dicen lo contrario por medio de blogs apócrifos, la gente cree esa pseudociencia y después paga las dolorosas consecuencias de su credulidad.
 
EH: ¿Es cierto que La Leche reduce el hierro en los niños pequeños?
 
RRC: Absolutamente falso. Pero en el mercado si llega a conseguirse leche fortificada con hierro que es un suplemento indicado terapéuticamente para chicos anémicos.
 
EH: ¿De verdad que la leche animal está llena de bacterias?
 
RRC: De bacterias está lleno el ser humano (un promedio de 4 kilos del peso de un adulto promedio son bacterias). Sin ellas no habría ni inmunidad ni producción de vitaminas como las del complejo B que las fabrican en el intestino esas bacterias. De hecho los vegetarianos deben consumir Vitamina B de fuente exógena, o las neuropatías y espasmos terminan por suceder más frecientemente que en omnívoros normales.
 
Pero la leche de ciudad es una leche que ante esos miedos o posibles infecciones es pasteurizada, es decir, ya queda sin bacterias por procesos térmicos a los que se le somete. De ahí que sea evidente tanta tergiversación y engaño por parte de los fundamentalistas que venden medias verdades, que son engaños completos hacia la opinión pública en estas materias.
 
EH: ¿Qué tan exacto es que consumir leche y quesos está asociado con enfermedades como, diabetes, esclerosis múltiple, del corazón, de Chron, síndrome del intestino irritable y hasta cataratas, como dicen en las redes sociales?
 
RRC: Es absolutamente inexacto, es una falsedad. Estos detractores de los productos animales llegan a calumniar diciendo que hasta es inductora del autismo cuando la verdad es que cada una de estas enfermedades es causada por predisposiciones más genéticas que alimenticias o ambientales en el estado de arte de su respectiva información. El nuevo nombre de la ignorancia es la pseudociencia que tima a la opinión pública con supersticiones y falsos conocimientos apócrifos que imitan datos y lenguajes científicos para engaños generalizados.
 
EH: ¿Qué pasa con las personas que no consumen leche en sus vidas?
 
RRC: Somos una especie mamífera doble. Por nacimiento y por crianza. La evolución del ser humano actual se da en el contexto de la última glaciación. No hay tal imagen paradisiaca de recolectores de frutos y semillas cuando en la geografía de los orígenes del hombre solo había hielo e invierno. En ese nomadismo y carnivorismo obligado, como sucede con las tribus esquimales actuales, la densidad ósea era mucho mayor y se fue perdiendo.
 
El mayor riesgo de fracturas es lo mínimo que puede pasar, hormonas como la calmodulina regula incluso respuestas inmunológicas. La ausencia de leche hace perder la capacidad de absorción metabólica y secreción de enzimas como la lactasa, por eso incluso en personas susceptibles consumir leches deslactosadas al no haber el sustrato lactosa de manera crónica hace que se pierda la secreción de la enzima y eso puede crear dispepsias, flatulencia e incomodidad iatrogénica por cambio dietario, dado que son problemas inducidos por descontinuar el uso de leche que luego hará falta.
 
EH: Algo que alarman en Facebook, ¿que la leche está  mancomunada con el cáncer de próstata en los hombres?
 
RRC: Hay toda clase de asociaciones espurias. Hay que ver si la fuente es respetable, es decir, verdaderamente académica, o producto de blogs basados en rumorología. Es importante que la gente entienda que hay gente con intensiones desestabilizadoras y que no se puede creer todo lo que no es una fuente directa como estudio en internet. El caos de la sociedad actual no es gratuito, una herramienta para el conocimiento tan valiosa como es el internet ha sido perversamente dirigida por inescrupulosos hacia el delito, la pornografía, la sociopatía y el engaño social intolerante de forma masiva. ¿No han notado el crecimiento exponencial del odio entre seres humanos diversos mediado por redes sociales y contenidos falsos? Eso pasa cuando se obvia la existencia de la verdad y de la objetividad. Uno de los últimos refugios de la verdad es el periodismo pero si este se deja seducir por rumores fuera de terminar haciendo el ridículo, complica en vez de ayudar a la verdad y defender así a la sociedad.
 
EH: ¿Cómo están relacionadas las corridas de toros y los vegetarianos?
 
RRC: Los vegetarianos han hecho tránsitos de intencionalidad política. Muchos no respetan la libertad ni de la elección dietética. Con ello quiero decir que se quieren meter por vía política incluso en los platos de comida hasta de sus mascotas y de los niños, o de los que no compartimos sus dietas por ser omnívoros como lo demuestra nuestra dentadura. Ha habido perros vegetarianos inducidos a la cirrosis por darles solo mazamorra y carbohidratos, gatos muertos por falta de taurina, niños en Francia muertos por sus padres veganos que luego han sido condenados a cárcel por ello.
 
Pero el caballito de batalla efectista de este activismo han sido los toros pues el sensacionalismo amarillista es fácil de vender. Pero –también- lo curioso es que poblacionalmente solo un 6 % de la población de toros de lidia van a plazas, ese 6 % sostiene el 94 % de la raza que tiene una vida plácida en el campo. Pero –además- efectivamente una foto de un animal sangrante desdibuja la realidad en quien no tiene idea de la biología, ecología, aspectos productivos agropecuarios y la importancia contextual de la seguridad y soberanía alimentaria en tiempos de escasez como los actuales.
 
EH: En definitiva, ¿se le estará haciendo un favor a la multinacional Monsanto?
 
RRC: En realidad, bajo esa óptica ideológica, si. Los extensos monocultivos de soja que deforestan los bosques tropicales de América latina, África y Asia para sembrar cultivos fugaces y transgénicos al querer eliminar las ganaderías repercuten en la ampliación de tierras para esos efectos. Al perder los bosques y dehesas se pierden LAS FUENTES DE AGUA. Esto es un horror que no considera la muerte por millones de animales silvestres, una extinción masiva inducida. Eso no es protección animal, eso animalicidio estructurado con engaños culturales.
 
Los vegetarianos se sienten muy amigables con el medio ambiente y son, así las cosas, sus principales destructores al aumentar la demanda de soja, margarinas (que potencialmente pueden tener mayor riesgo cancerígeno por ácidos grasos trans insaturados en comparación con la mantequilla) y la palma de aceite o palmitol que se usa para hacer la aparentemente inofensiva mantequilla de maní, la cual se está cargando la población de orangutanes en Asia (https://www.youtube.com/watch?v=34HuuDICYvo ).
 
EH: ¿Cuál debe ser la función de los veterinarios?
 
RRC:Como hizo el padre de nuestra profesión veterinaria y a la vez padre de la ética, el maestro Aristóteles, su función es ser defensores de la verdad, de los animales, en un contexto biológico de entendimiento de la naturaleza como un todo, y de las cadenas tróficas vistas como cuerdas de equilibrio natural. Deben los veterinarios velar por la alimentación humana correcta e impedir el abuso de la dignidad animal por parte de charlatanes, politiqueros y mercachifles, o políticos demagogos, que en su búsqueda de votos y alienación, han postrado a la humanidad en el caos donde se ubica hoy. Es entonces su labor servir de bisagra entre los mundos rurales y el mundo urbano que se ha vuelto una burbuja incomprensiva gravada por la virtualidad.