Obonuco: granja de Corpoica que le apuesta a la genética neozelandesa

Por: 
Diego Castrillón Franco
20 de Abril 2015
compartir
Kiwicross
El objetivo es que el hato kiwicross llegue a una producción diaria promedio entre los 18 y 22 litros de leche. Foto: Edwin Castro Rincón - Corpoica.
Un ambicioso proyecto se viene desarrollando en el centro de investigación Obonuco de la Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria, Corpoica, en Nariño. La iniciativa le apunta a tener una lechería autónoma, donde su base genética corresponda a la raza kiwicross y sus cruces.
 
Es decir, introducir genética de Nueva Zelanda y aprovechar su modelo exitoso de lechería a nivel mundial, con el objetivo de reducir los costos de producción, aumentar el número de cabezas de ganado por hectárea, ser más eficientes y obtener un lácteo de alta calidad. (Lea: Fedegán construye propuesta para el sector lechero que incluye a Nueva Zelanda)
 
Resurgimiento de Obonuco
 
En 2012 el Gobierno colombiano estableció un convenio por medio del Estado neozelandés con la empresa Diary Solutions,compañía que cuenta con amplio reconocimiento en el montaje y asesoramiento de programas pecuarios enfocados a las producciones cárnicas y lácteas. Al consolidar esa alianza, el departamento en donde se materializó fue Nariño, toda vez que es una importante cuenta lechera nacional, la cual diariamente produce por lo menos 800 mil litros del producto.
 
Además de apuntarle al suroccidente del país, la propuesta tenía otro propósito, como mejorar y reactivar las condiciones del centro de investigación Obonuco, por lo que su proyecto bandera es una lechería especializada que adaptó el modelo neozelandés a las condiciones de la región.
 
Etapa preliminar
 
Una vez estuvo claro la zona en la que se iba a ejecutar la primera fase del proyecto, el lugar sufrió un completo cambio en su infraestructura. Se adecuó un ordeño automatizado tipo espina de pescado, se cambiaron los potreros en los que predominaba el pasto kikuyo y se sembraron semillas de raigrás mejorado proveniente del país oceánico, ya que este es el que se usa allí. (Lea: Colombia busca replicar modelos integrales de producción neozelandeses)
 
Además, fue necesario instalar cercas eléctricas. Sin embargo, una etapa clave en la fase inicial, según reveló Edwin Castro Rincón, investigador del área pecuaria de Corpoica en Obonuco, fue la implementación de un sistema automático de afluentes, el cual recoge todos los lixiviados que se producen al lavar la sala de ordeño y son almacenados en un reservorio.
 
“Con el agua que se guarda allí se riegan los lotes de pastos. Ese sistema de afluentes tiene unos sensores en el suelo que son los que determinan la humedad y la temperatura, eso es clave a la hora de tomar decisiones en cuanto al riego o fertilización de los suelos, los cuales se programan de acuerdo a lo que reflejen los dispositivos tecnológicos”, indicó el investigador.
 
Otro aspecto clave de la fase previa del proyecto es la tecnología con la que cuenta la lechería, ya que cuenta con un sistema proveniente de Nueva Zelanda que controla todas las variables de la explotación. Desde las que son de tipo animal, hasta aquellas que son ambientales. Por lo que es una herramienta que ayuda a tomar las mejores decisiones para el proyecto. (Lea: Ganadería de Nueva Zelanda busca alianza con Colombia en 2014)
 
Genética e inseminaciones
 
Una de las razones para que el modelo de Nueva Zelanda sea reconocido a nivel mundial es su genética. Inicialmente empezaron a trabajar con ganado holstein, como el que hay en varias zonas de Colombia, pero los investigadores neozelandeses vieron que es un animal muy grande, poco eficiente y que requiere mucho alimento. Este bovino es capaz de producir mucha leche, pero no posee buena cantidad de sólidos.
 
“Luego empiezan a inseminar animales holstein con jersey buscando reducir tamaño y ganar sólidos en leche, y finalmente obtienen la raza bandera de ellos conocida como kiwicross o kiwi jersey. Ese es el modelo genético que tienen actualmente y sobre el cual alcanzan en éxito”, argumentó el investigador.
 
La raza kiwicross es pequeña, eficiente en consumo de alimento y produce un lácteo con alta cantidad de sólidos. Además no requiere suplementación, por lo que saca ventaja en comparación con las vacas holstein que hay en Colombia, las cuales son dependientes del concentrado. (Lea: En Bolívar impulsan proyecto ganadero con tecnología de Nueva Zelanda)
 
El proyecto adelantó la compra de animales,cuya raza genética es holstein y normando. Sobre dichos ejemplares se adelantó la inseminación artificial con un semen sexado de kiwicross. Esos F1, que están en etapa de terneras y próximamente serán novillas, son los semovientes que posee actualmente la investigación y es la base con la que se adelantará el mejoramiento genético hasta que se obtenga el biotipo del animal, éxito del proyecto. 
 
Castro Rincón, zootecnista con una maestría en producción animal enfocada en nutrición de rumiantes, sostuvo que la otra estrategia es la transferencia de embriones. Obonuco cuenta con 50 embriones de kiwicross puro, lo que permitirá saltarse todos los pasos que se deben adelantar cuando se hace a través de la raza por absorción que tomaría hasta 4 generaciones para lograrlo.
 
“Los nacimientos se están dando en buenas condiciones. Las crías se están alimentando con leche, tienen buenas tazas de crecimiento. Muestran adaptación a las condiciones de la zona. Eso favorece porque son animales F1, es decir, obtienen ese vigor híbrido, lo que les da rusticidad, porque la raza kiwicross es de ejemplares rústicos”, argumentó el investigador. (Lea: Nueva Zelanda posa sus ojos en el agro colombiano)
 
Las madres de los F1 se encuentran actualmente en pastoreo sin suplementación. Además del pasto, reciben entre 2 y 3 kilos de palmiste, también son nutridas con ensilaje de avena que produce la granja. Con esa alimentación son sometidas a 2 ordeños diarios, logrando producciones promedio entre los 15 y 18 litros.
 
La siguiente etapa
 
El objetivo es que el hato kiwicross llegue a una producción diaria promedio entre los 18 y 22 litros. En tanto, las vacas F1 deben estar entrando a pubertad a los 18 meses, por lo que se espera que su primer parto sea antes de los 30 meses.
 
Para el funcionario de Corpoica, es necesario seguir haciendo ajustes, ya que los entornos entre Nueva Zelanda y Nariño son diversos, pero están siguiendo un camino con el fin último de ser exitosos.  (Lea: Fedegán y Corpoica prolongan la innovación ganadera en el país)
 
“Una etapa adicional que tendrá el proyecto consiste en un convenio de cooperación entre los gobiernos de ambas naciones para que se haga una transferencia de tecnología en Cundinamarca, Boyacá y Nariño. Cada departamento va a recibir genética y asesorías por parte de expertos de Nueva Zelanda quienes vendrán a trabajar con profesionales colombianos. Además dictarán capacitaciones sobre el manejo de la especie”, remató Edwin Castro Rincón.
 
La iniciativa de Obonuco y el proyecto de lechería ha sido una realidad por cuenta de las inversiones que ha adelantado el Ministerio de Agricultura en la zona.