Tipos de suelos y formas de tratarlos a favor de la ganadería

Por: 
Mayra Pallarez
09 de Noviembre 2015
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El cuidado del suelo es fundamental, según expertos, para tener cultivos de pastos y alimentos de calidad. Foto: http://pastosdetrpicobajo.blogspot.com.co/
Colombia se divide en las regiones Caribe, Insular, Pacífico, Orinoquía, Amazonía y Andina. Para entender los tipos de suelos que existen en el país hay que tener en cuenta clima, geología, relieve, suelo, flora y fauna, las cuales varían de acuerdo a cada una de las 6 zonas.
 
En el caso de la utilización de los suelos para la ganadería solo se tendrán en cuenta las siguientes regiones.
 
Región Caribe
 
La región abarca territorios de los departamentos de Atlántico, Cesar, Córdoba, Bolívar, Magdalena, Sucre y La Guajira. Los suelos presentan altos contenidos de nutrientes y sodio y bajos niveles de carbono orgánico. (Lea: ¿La costa Caribe aún basa su economía en la ganadería?)
 
De acuerdo con Judith Martínez, investigadora de la Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria, Corpoica, en Turipaná, Atlántico, esta región es muy variada en términos de suelos. Manifestó que con el paso de los años y con la intervención de los humanos, se han identificado suelos que tienen vocación para la agricultura y otros para la ganadería.
 
Si hablamos del caso de los suelos de Córdoba, se podría decir que estos son aluviales, es decir, que tienen mucha influencia de los sedimentos que vienen del río. Son tierras que están al nivel del mar y son dependientes de las crecientes por cuenta de las precipitaciones. Es un territorio propenso a inundaciones, lo cual es una desventaja en comparación a otras regiones”, manifestó la investigadora.
 
Martínez indicó que por cuenta de las condiciones mencionadas anteriormente, los suelos del Valle del Sinú tienen altos contenidos de arcilla y limos que le dan una condición por un lado de muy buena fertilidad pero con limitantes por el tema del agua.
 
La representante de Corpoica manifestó que Sucre y Bolívar son departamentos que cuentan con suelos un poco más secos, con un drenaje un poco más rápido y con unas condiciones de menos fertilidad por cuenta de la falta de depósitos de agua. El manejo de estos suelos es diferente y se debe pensar en la utilización de fertilizantes, en la profundidad, en el desarrollo de las raíces y realizar unas labranzas de acuerdo a las carencias que tenga la tierra. 
 
Según la experta, cuando se habla de agricultura no solo se hace referencia a los cultivos de maíz, algodón y yuca, sino a las pasturas que también hay que verlas como una siembra. Los pastos al igual que los cultivos de productos comunes necesitan buenas condiciones de aeración, almacenamiento de agua y fertilidad para que puedan ser de buena calidad y sirvan como alimento para el ganado. (LeaBatata, producto benéfico para el ensilaje ganadero)
 
En Atlántico y Magdalena los terrenos se han vuelto más secos y la condición de fertilidad también ha variado. El manejo de los suelos del caribe es muy específico de acuerdo al departamento.
 
Región Pacífica
 
Esta región comprende los departamentos de Cauca, Chocó, Nariño y Valle del Cauca. Tienen suelos con mayor fertilidad y menos ácidos.
 
Carlos Castilla, director del Centro de Investigación de Corpoica, ubicado en Tumaco, aseguró que la actividad ganadera en esta región no es tan predominante como en otras zonas del país debido a que tiene altos niveles de pluviosidad, alrededor de 3000 milímetros al año en Nariño y hasta 12 mil milímetros al año en la zona del Chocó.
 
Las condiciones anteriormente mencionadas producen una cobertura boscosa muy grande. Esta región se caracteriza por su gran diversidad. “Alrededor de las zonas urbanas de Tumaco existe una actividad incipiente de ganadería para producción de leche, con poco tecnología. En la región se está trabajando por aumentar la producción con pasturas adaptadas, con rotación de potreros y por supuesto con el manejo de pastos con sistemas agroforestales”, indicó Castilla.
 
El directivo comentó que los suelos de esta región son generalmente de carácter ácido, en los cuales se recomienda utilizar adiciones de cal y fósforo y otros de carácter aluvial que se deben corregir con algunos drenajes cuando sea necesario. (Lea: Pacífico colombiano, esperanzado con la Alianza del Pacífico)
 
Región Orinoquía
 
Esta región está comprendida por los departamentos de Arauca, Casanare y Vichada. Cuenta con suelos de baja fertilidad y de alta resistencia a la alteración. Los elementos que se pueden encontrar son el hierro, aluminio, bajos contenidos de carbono orgánico y minerales primarios.
 
En palabras de José Eurípides Baquero, PhD en suelos, cada terreno tiene un manejo de acuerdo a sus características. La temperatura, la humedad y la presión del aire son aspectos a tener en cuenta.
 
“En la cuenca del Orinoco se pueden encontrar regiones bien definidas. La primera es el pie de monte llanero con cerca 3 millones 700 mil hectáreas, donde se encuentran suelos de muy buena calidad y una fertilidad media. La altillanura plana con casi 4.2 millones de hectáreas, que se caracteriza por la baja fertilidad, los suelos altamente ácidos y de menor calidad, pero que con las correcciones correspondientes pueden ser muy productivos, entre otros”, contextualizó el experto.
 
Señalo además: “Los suelos en casi toda la cuenca del Orinoco son bastante pobres, sobre todo, en la parte guayanesa de la cuenca, que es donde predominan las superficies rocosas y arenosas. Son suelos muy ácidos y la vegetación es muy variada”. (Lea: Ganadero, no se pierda este curso gratuito sobre suelos)
 
En esta región se viene realizando un manejo de praderas con la inclusión de la braquiarias y leguminosas. En la altillanura plana y en las zonas altas se están adelantando sistemas productivos agrosilvopastoriles, donde se integran las pasturas con un componente arbóreo.
 
Región Amazónica
 
Comprende los departamentos de Amazonas, Caquetá, Guainía, Guaviare, Vaupés y Putumayo. Son suelos que presentan elevada acidez y con bajo CIC (Capacidad de Intercambio Catiónico)
 
Óscar Suárez, docente de la Universidad Nacional del departamento de Ingeniería Industrial, expuso que desde la institución se analizaron los suelos de la Amazonía, y dado a sus condiciones geográficas se podría decir que tienen características similares a los de la Orinoquía.
 
“La mayoría del territorio es franco arenoso y franco arcilloso. No hay suelos que nutricionalmente sean fuertes y que tengan una capa vegetal grande. Son suelos ácidos, bajos en la relación carbono, nitrógeno y potasio. Estos territorios se necesitan nutrir permanentemente”, aseveró Suarez. (Lea: Ganadería sostenible a la conquista de la Amazonía colombiana)
 
Los suelos tienen poca capacidad de retener los nutrientes por cuenta de las altas temperaturas y precipitaciones y la historia geológica de la región. Es necesario realizar rotación de praderas, cultivos con la mayor cobertura forestal posible y aportar continuamente fertilizantes sintéticos.
 
Región Andina
 
Esta región comprende los departamentos de Antioquia, Boyacá, Caldas, Cundinamarca, Huila, Norte de Santander, Quindío, Risaralda, Santander y Tolima. Se pueden encontrar desde suelos ácidos hasta neutros y moderadamente alcalinos.
 
De acuerdo con Adalberto Romero, los suelos de la Sabana son generalmente orgánicos, muchos de ellos de origen volcánico y con altos contenidos de alofano, un mineral que vienes de cenizas volcánicas. Son normalmente profundos y de buena textura, algunos franco arcillosos. Los suelos que son de topografía plana tienden a ser inundables.
 
En los paisajes de valle como los de los ríos Cauca y Magdalena los suelos tienden a ser neutros con una buena fertilidad, lo cual propicia que sea una zona de gran producción agropecuaria. (Lea: Colombia no respeta la verdadera vocación de su suelo)
 
En las montañas existen zonas muy quebradas donde los suelos son muy superficiales y rocosos, hay riesgos de erosión y remoción en masa. Los principales usos del suelo de la región Andina son: agricultura, ganadería, industria, turismo y minería.
 
Los suelos colombianos varían de acuerdo a la región donde se localicen. 85 % de estos son húmedos, lo que permite que las actividades pecuarias y agrícolas sean más extensivas y se desarrollen con buenos resultados productivos.