Cuatro recomendaciones para proteger los cultivos del fenómeno de El Niño

Por: 
CONtexto ganadero
20 de Noviembre 2018
compartir
Colombia, Fenómeno del Niño, Yara, recomendaciones para proteger los cultivos del Fenómeno del Niño, IDEAM, suelos, los suelos presentan deficiencias de hasta un 85% en macro y micronutrientes, recomendaciones para el periodo de sequía, Precaución, preparación, nutrición, regular y mejorar el manejo del agua, Nutrición por vía foliar, Monitoreo: no pierda de vista los insectos y plagas que se pueden propagar durante esta época; aplique los tratamientos fitosanitarios que correspondan, estrés hídrico por fal
Es de vital importancia ayudar a los productores para que se preparen y adquieran el conocimiento que les permita proteger sus cultivos de manera eficiente y así contrarrestar los efectos negativos de este fenómeno”, asegura Miguel Amado, Gerente de Agronomía de Yara Colombia. Foto: Yara
Las posibilidades de que el Fenómeno del Niño se haga presente en el país cada vez son mayores. De acuerdo al IDEAM, la probabilidad de ocurrencia es alrededor del 60 %, lo que hace necesario ayudar a los productores a prepararse para reducir los daños en sus cultivos.
 
Este fenómeno climático, que se espera para finales de este año y el primer trimestre de 2019, representa afectaciones desde todo punto de vista, tanto para el crecimiento económico del país, como para la canasta familiar, porque impacta la producción de los alimentos y el valor de estos en el mercado. En el 2016, el Fenómeno del Niño afectó el rendimiento agrícola en al menos en un 20 % de acuerdo con la Sociedad de Agricultores de Colombia.
 
“El clima está cambiando y ya no es tan fácil predecir sus ciclos; por ello, es de vital importancia ayudar a los productores para que se preparen y adquieran el conocimiento que les permita proteger sus cultivos de manera eficiente y así contrarrestar los efectos negativos de este fenómeno”, asegura Miguel Amado, Gerente de Agronomía de Yara Colombia. (Lea "Sector agrícola tiene todo para ser motor de este país": gerente de Yara Colombia)
 
Adicionalmente, en el país los suelos presentan deficiencias de hasta un 85 % en macro y micronutrientes, y con la presencia del Fenómeno del Niño esto se puede acentuar, por lo cual es fundamental mantener a los cultivos nutridos, para así ayudarles a sobrevivir este período de sequía.
 
4 recomendaciones para el periodo de sequía:
 
1-Precaución: esté atento a las alertas climáticas y a las indicaciones de los organismos competentes como el IDEAM, el Ministerio de Agricultura, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, entre otros. De esta manera, le ayudará a tomar precauciones y a programar su siembra y así evitar pérdidas mayores.
 
2-Preparación: ante la disminución de lluvias cuente con sistemas de riego adecuados o tenga reservas de agua que le permitan tener hidratados sus cultivos.
 
3-Nutrición: en período de sequía es fundamental garantizar una nutrición balanceada con especial énfasis en los nutrientes que ayudan a los cultivos a regular y mejorar el manejo del agua, por ello se deben aplicar:
  • o   Nutrición por vía foliar: permite la suplementación de nutrientes en periodos dónde los niveles de humedad del suelo son deficientes y/o excesivos.
  • o   Zinc + calcio + boro + magnesio: ayudan a tolerar mejor el estrés de la falta de agua.
  • o   Potasio: ayuda a la hidratación del cultivo, regulando el uso del agua  por parte del cultivo.
4-Monitoreo: no pierda de vista los insectos y plagas que se pueden propagar durante esta época; aplique los tratamientos fitosanitarios que correspondan.
 
Es fundamental tener en cuenta estas recomendaciones, con el fin de evitar que los cultivos sufran pérdidas y daños que puedan poner en riesgo la productividad de los agricultores, así como del alimento de todos los colombianos. “Así las cosas, la nutrición balanceada de los cultivos es esencial, porque mejora los estándares de producción y previene que los cultivos sufran de estrés hídrico por falta de agua”, agrega Amado.
 
Sin duda, el agua es un insumo fundamental para la supervivencia de todos los seres vivos, y más aún para los cultivos; pues una leve pérdida del recurso hídrico en las siembras, se traduce en afectación en el rendimiento y la capacidad productiva, disminuyendo la calidad y cantidad de la cosecha.
 
El nivel de afectación para los cultivos tanto permanentes como transitorios, depende de la duración e intensidad del fenómeno. En este orden de ideas, 25 de los 32 departamentos del país, se verían afectados de manera directa, siendo los cultivos más perjudicados las hortalizas, el café, la papa, el arroz, los pastos (incide en la disminución de alimentos para los animales del sector ganadero), entre otros.
 
Por tanto, los cambios en el ciclo climático le plantean un reto al agricultor ya que debe modificar sus labores en la forma en la que diagnostica, planea y ejecuta, para que sus cultivos no se vean mayormente afectados. Por ello, el llamado es a cuidar sus suelos aplicando la nutrición necesaria, ya que ayuda a la planta a producir los compuestos que necesita para defenderse.
 
Fuente: Yara