‘Máquina Verde’: capaz de producir 20 mil toneladas de vegetales en Sahara

Por: 
CONtexto ganadero
09 de Junio 2015
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Máquina verde
La máquina cuenta con 9 globos que sirven para captar 450 metros cúbicos de agua del aire. Foto: www.stephanemalka.com.
El desarrollo fue realizado por la empresa francesa Stephane Malka con el objetivo de producir en áreas de suelos arenosos y estériles. Una de las ventajas de lo que se denomina la ciudad industrial es su capacidad de transportarse de un espacio a otro.
 
Según la empresa Stephane Malka, el desierto es un territorio rico en recursos sin explotar y la influencia de esta zona en el planeta es considerable ya que se encuentra a unos 40 millones de kilómetros cuadrados entre espacios de barbecho.
 
Sin embargo, la rápida desertificación de la tierra conduce a la hambruna y la seguridad alimentaria disminuye, de acuerdo con la entidad, la cual agrega que un factor importante es la pobreza por regiones, lo cual genera un daño en la estabilidad económica de las comunidades de pastores nómadas. “La agricultura es la verdadera riqueza de una civilización, cuando perdemos la biodiversidad, todo el sistema social está en bancarrota”. (Lea: Granjas inteligentes flotantes, una respuesta a la hambruna)
 
En 2007, las Naciones Unidas declararon el problema de la desertificación como un gran desafío del siglo XXI, y las regiones y territorios del desierto representan actualmente más del 40 % de la superficie terrestre, mientras que el 60 % de los pastizales del mundo están desertificados. Por ello, la empresa francesa señala que los retos del desierto del Sahara son regionales.
 
De esa premisa nació la Máquina Verde (Green Machine en inglés), que es una plataforma gigante que alberga una pequeña ciudad industrial móvil. Se caracteriza por tener globos en la superficie y es capaz de regenerar paisajes secos y áridos. El trabajo también se llevó a cabo con la empresa Yachar bouhaya architecte.
 
La estructura es capaz de producir 20 millones de toneladas de cultivos cada año y puede ser conducida en terrenos ondulados, gracias a 16 llantas de metal, llamadas orugas, que funcionan como revitalizantes del suelo: los primeros pares de pisadas aran la tierra, irrigan agua para mover y suavizar la superficie de la tierra. Luego, los peldaños traseros inyectan una segunda mezcla de agua, fertilizante natural y semillas de cereales. Después de un año, el barbecho es colonizado por plantas, insectos y animales pequeños. Después de 5 años, algunos arbustos comienzan a aparecer, mientras que los nidos y madrigueras cavadas por roedores termitas se materializan, así es como la vida silvestre aumenta después de 10 años de plantación. (Lea: Crean dispositivo que produce tanto oxígeno como 4 hectáreas de bosque)
 
La máquina se alimenta del sol y los vientos desérticos para generar 450 kilovatios al día y también cuenta con la ayuda de torres solares. Asimismo, cuenta con 9 globos que sirven para captar 450 metros cúbicos de agua del aire, mediante la condensación. Los mismos globos también están equipados con turbinas que generan energía renovable. Además, tiene un efecto de chimenea que se emplea para la producción de electricidad.
 
Según Allan Savory, director de Técnicas e investigador y Desarrollador de Stephane Malka, explicó que “si pusiéramos verde medio desierto, con diferentes pastizales del mundo, el carbono almacenado en los suelos nos permitirá volver al estado del medio ambiente de la época preindustrial”.