Centauro, leguminosa forrajera para ganaderos de la Orinoquía

Por: 
CONtexto ganadero
14 de Octubre 2021
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Centauro es una leguminosa forrajera que por sus características se adapta a las condiciones de la Orinoquía para que los ganaderos tengan alimento para sus animales. Foto: editorial.agrosavia.co

Centauro es una leguminosa forrajera que Agrosavia ha venido investigando en evaluaciones agronómicas y bajo pastoreo que han demostrado su buena adaptación a las condiciones agroecológicas de la Orinoquía colombiana.

 

Este material cuenta con atributos sobresalientes para la alimentación del ganado, como su fácil asociación con todo tipo de gramíneas, especialmente con las de crecimiento postrado e invasor, como Brachiaria humidicola.

 

Centauro se establece rápido y se adapta a suelos ácidos, de baja a alta fertilidad, con textura desde franco-arenosa hasta franco-arcillosa y con buen o mal drenaje. Además, se desarrolla bien en regiones tropicales desde 0 hasta 1.800 m s. n. m. y con una precipitación anual de entre 1.200 y 4.000 mm.

 

Por su tolerancia al sombrío, puede ser usada como cobertura vegetal en plantaciones de palma africana, caucho y cítricos, así como bajo los árboles utilizados en sistemas silvopastoriles. (Lea: Nuevas y mejores semillas de leguminosas para bovinos)

 

Entre los atributos y características de esta leguminosa forrajera que, según Agrosavia, permiten recomendarla para ser usada por los ganaderos y agricultores está la facilidad para asociarse con todo tipo de gramíneas, pero su mayor beneficio se ha observado en asociación con gramíneas de crecimiento postrado e invasor, como el pasto B. humidicola.

 

Sobresale por su tolerancia a plagas y enfermedades; presenta buena compatibilidad, estabilidad y persistencia en su población en asociación con gramíneas, con un buen manejo del pastoreo; se establece rápidamente en praderas asociadas con gramíneas forrajeras, o en monocultivo, como cobertura vegetal.

 

Además, presenta alta tolerancia al pastoreo del ganado, alta palatabilidad, alto valor nutritivo y alta compatibilidad con gramíneas, lo que permite mejorar la productividad ganadera.

 

Es una alternativa para mejorar los indicadores económicos de los sistemas ganaderos de la región, basados comúnmente en el monocultivo de B. humidicola.

 

Ante un escenario de cambio climático futuro, el sistema con praderas asociadas de B. humidicola más Centauro podría demostrar una mayor capacidad de adaptación. Esto se relaciona con el aporte de nitrógeno de la leguminosa a la gramínea por el efecto de fijación de este elemento, el cual incrementa los rendimientos y la resiliencia de la gramínea. Además, la leguminosa tiene impactos positivos en la estructura y composición del suelo, lo que reduciría la vulnerabilidad del sistema ante eventos climáticos. (Lea: Leguminosas y pasto reducen emisiones contaminantes del ganado)

 

Uno de los aspectos más importantes para mantener la productividad de las praderas por largo tiempo y evitar su degradación es el buen manejo del pastoreo. Las praderas de gramíneas asociadas con Centauro en el primer año de pastoreo deben favorecer el establecimiento de la leguminosa; por consiguiente, el pastoreo deberá estar enfocado en controlar la altura de la gramínea, que debe estar entre 15 y 20 centímetros. Una vez estabilizada la mezcla de gramínea y leguminosa en un 60 y 40 %, respectivamente, se debe evitar el sobrepastoreo sacando los animales del potrero cuando la altura sea de 20 centímetros, ya que una altura menor puede favorecer la leguminosa y desplazar a la gramínea, lo que causaría un desbalance en la asociación.

 

La cantidad de animales en pastoreo dependerá del tamaño de las praderas y de la disponibilidad de forraje. En las praderas asociadas de gramínea y leguminosa con fertilización anual de mantenimiento y manejadas en el sistema de producción de doble propósito, se recomienda una carga animal de entre 900 y 1000 kilogramos de peso vivo por hectárea, lo que equivale aproximadamente a dos vacas por hectárea.

 

Su altura promedio es de 20 centímetros y cuenta con hojas compuestas por cuatro foliolos ovalados que miden 2-3 centímetros de largo y 1-2 centímetros de ancho. La relación hoja/tallo es de 1,4 (60 % hojas y 40 % tallos). El tallo es ramificado y ligeramente aplanado, y tiene entrenudos cortos y nudos que son los puntos de anclaje, donde se desarrollan las raíces, las hojas y las flores.

 

El periodo de ocupación y de descanso dependerá de la cantidad de potreros en pastoreo; por ejemplo: en una finca con una disponibilidad de 1100 kg de forraje (kg de ms/ha) y con un área de 15 hectáreas divididas en 15 potreros, se podrá sostener 30 vacas con un periodo de ocupación de 2 días en cada potrero y de 28 días de descanso.

 

En las praderas asociadas de B. humidicola con Centauro, la carga animal que se puede manejar es de 2 vacas/ha, lo cual representa un incremento del 33 % con respecto a las praderas de B. humidicola sin leguminosa, que soportan una carga animal promedio de 1,5 vacas/ha. (Lea: Leguminosas nativas "no son malezas, son buenazas” para bovinos)

 

El aumento en la producción de leche en las fincas donde se tienen praderas asociadas con Centauro ha estado entre 0,5 y 1 L/vaca/día, lo cual representa un incremento del 14 %. Sin embargo, el mayor aumento se presenta en la producción de leche/ha/día, la cual puede pasar de 8,5 litros en la pradera de gramínea pura a 13 litros en la pradera asociada