Minimizar el estrés térmico para maximizar la producción y calidad de leche

Por: 
Engormix
29 de Agosto 2017
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El uso de aspersores es una buena estrategia para reducir el calor corporal de los semovientes. Foto: footage.framepool.com.
Lidiar eficazmente con el estrés calórico en los hatos lecheros es un problema de manejo en todo el país, pero los productores de lácteos se ven obligados a enfrentar este problema durante períodos más prolongados.
 
El estrés calórico afecta la ingesta de alimentos, producción de leche, disminuyendo sus componentes incluyendo la grasa, reduce las pariciones y compromete el sistema inmunológico, aumentando el riesgo sanitario. (Lea: ABC para minimizar el impacto del estrés calórico)
 
De hecho, los entornos calurosos y húmedos permiten que los patógenos de la mastitis prosperen. A continuación se presentan varias maneras de ayudar a ser proactivo en la reducción de calor en los rebaños lecheros.
 
Observe señales de estrés calórico. Los signos de estrés calórico leve o moderado incluyen respiración superficial rápida, sudoración y una disminución del 10 % en la producción de leche e ingesta de alimento. Al aumentar las temperatura, las vacas mostrarán signos severos de estrés térmico, incluyendo jadeo, menor producción de leche y reducción de la ingesta (más del 25 %). Las vacas no mienten. De tal forma, si están mostrando estrés ter-mico, entonces se necesitan acciones correctivas.
 
Haga planes. Cada año, no es cuanto calor para que las vacas tengan estrés, sino de cuándo. Es muy tarde para hacer mejoras si se espera hasta que el verano golpee. Piense en estas en el invierno, como colgar nuevos ventiladores o limpiar los viejos, para que las vacas puedan experimentar los cambios tan pronto como llegue el calor. (Lea: ¿Sabe usted por qué se produce el estrés hídrico?)
 
Aumentar el agua disponible. La ingestión de agua es un factor importante para reducir el estrés térmico en las lecheras, dado que el agua enfría internamente. Se recomienda al menos 25 galones por vaca/día.
 
Las vacas beben aproximadamente el 50 % de su ingesta diaria total de agua inmediatamente después del ordeño, por lo que es útil proveer agua a medida que las vacas salen del ordeño. Tenga en cuenta que las hembras son más propensas a ingerir agua fresca y limpia, por lo que la limpieza de los bebederos fomentará la ingestión de agua.
 
Rociadores y Ventiladores. Debido a que el ganado suda el 10 % de lo que transpira el humano, necesitan medios mecánicos para reducir el calor. Una de estas formas es el uso de rociadores y ventiladores. Tener suficientes ventiladores en ángulo es importante dado que el agua retiene calor en la piel si no se evapora. (Lea: Consejos para suplementar ganado en épocas de estrés climático)
 
El uso de rociadores en establos mal ventilados hace que el ambiente sea húmedo, empeorando la situación. Por lo tanto, asegúrese de que hay suficiente ventilación y movimiento de aire antes de usar rociadores.
 
Use sombras. La sombra permite que las vacas descansen afuera en un ambiente más cómodo. Los árboles pueden proporcionar una sombra eficaz, pero a menudo las vacas compactan el área alrededor de los árboles, pudiendo crear pantanos y que los árboles mueran temprano.
 
Las vacas seguirán estando en el barro, resultado de mayor riesgo de contraer mastitis. La rotación de las vallas entre los puntos sombreados disminuirá este problema. La sombra portátil es una gran opción porque se puede mover a nuevas áreas dentro de un pastizal evitando pantanos. Los pivotes centrales son una muy útiles para las industrias lecheras con pastoreo extensivo, permitiendo el enfriamiento durante el pastoreo. (Lea: 7 acciones para evitar el estrés calórico en las vacas)
 
Enfriar el corral de encierro. Cada día, las vacas pasan horas de pie y muy apretadas en el corral de encierro. Entonces, esta área deber priorizada al considerar medida para minimizar el estrés térmico. Aunque el hacinamiento es malo la situación se puede agravar durante los períodos de calor. La cantidad de flujo de aire se reduce y no todos los animales podrán disipar calor.
 
Si se produce un enfriamiento eficaz en el corral de encierro, se requerirá entonces menos refrigeración entre los ordeños. Considere el uso de ventiladores y rociadores, pero recuerde que agregar agua a un corral mal ventilado empeora el problema. Cuando sea posible, se recomienda abrir y ventilar el corral.
 
Ajuste la ración. La ingesta de alimento disminuye durante los períodos de estrés térmico, reduciendo la producción de leche. Sin embargo, aun cuando la necesidad de energía de para la lactación no cambia, la energía para permanecer fresca aumenta en un 30 %. La ración debe entonces ajustarse para que sea más rica en nutrientes, permitiendo así que las vacas mantengan su producción comiendo menor volumen. (Lea: Con tecnología se podría reducir el estrés térmico en bovinos)
 
Tenga en cuenta estos factores para evitar que las altas temperaturas afecten la producción de su hato. 
 
Por: Amanda Stone