Proponen una técnica complementaria para detectar la paratuberculosis bovina

Por: 
CONtexto ganadero
27 de Enero 2021
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Un grupo de investigadores en España encontró un método con el cual se puede detectar la paratuberculosis bovina en diferentes fases de la enfermedad. Foto: engormix.com

La variación en los niveles en sangre de dos proteínas podría utilizarse como prueba diagnóstica complementaria de la paratuberculosis bovina,

 

Así lo comprobaron miembros del Grupo de Investigación ‘Sanidad y Patología de Rumiantes’, formado por investigadores del Instituto de Ganadería de Montaña (centro mixto del CSIC y la Universidad de León) y del Departamento de Sanidad Animal de la Universidad de León (ULE) quienes indicaron que también serviría para identificar animales en las diferentes fases de la enfermedad, según una nota publicada en el portal agromeat.com

 

La paratuberculosis bovina es una enfermedad muy extendida en España que causa graves perjuicios sanitarios al ganado y tiene un fuerte impacto económico en las granjas, mientras que en Colombia también está presente pero se encuentra poco documentada.  (Lea: Investigación: paratuberculosis bovina, enfermedad presente en Colombia pero poco documentada)

 

Se trata de una enfermedad infecciosa crónica causada por la bacteria ‘Mycobacterium a. paratuberculosis’ que afecta tanto a los rumiantes domésticos como a los silvestres, causándoles diarrea, una pérdida progresiva de peso y, en último término, la muerte.

 

Los animales se contagian en las primeras etapas de vida y en su mayoría permanecen sin síntomas, pero con la infección latente durante mucho tiempo, incluso toda su vida. Por ello, su detección en el rebaño es difícil. Con el tiempo, parte de estos animales desarrollan fases avanzadas de la enfermedad, con síntomas evidentes y una mayor excreción de bacterias por heces, por lo que su eliminación del rebaño es recomendable para no propagar la infección.

 

“Se trata de una de las enfermedades que más impacto tiene en la ganadería”, explica a la agencia DiCYT el investigador del IGM José Espinosa, quien detalla que España, al ser uno de los países con una importante cabaña ganadera de rumiantes, es también uno de los más afectados por la enfermedad. Aunque existen vacunas para su control, en el caso de la especie bovina su uso está prohibido porque interfieren con las campañas que se realizan para erradicar la tuberculosis, una enfermedad que está muy relacionada con la paratuberculosis.

 

Con el objetivo de seguir avanzando en el conocimiento de esta enfermedad y con el fin último de reducir su impacto económico, los investigadores del Grupo, coordinado por Valentín Pérez, trabajan desde hace dos décadas en diversas líneas de investigación orientadas a profundizar en la respuesta inmune a la paratuberculosis y sus aplicaciones en métodos de diagnóstico y control, especialmente en el uso de vacunas.  (Lea: Lo que usted tiene que saber sobre la paratuberculosis)

 

El trabajo evalúa por primera vez la respuesta de proteínas de fase aguda que se desencadenan tras la infección, en concreto la haptoglobina y la proteína amiloide A sérica, las más representativas de esta respuesta en los rumiantes. 

 

“Son unas moléculas que se sintetizan y liberan a nivel hepático durante la respuesta inflamatoria a una enfermedad infecciosa, y normalmente sus niveles se incrementan a medida que avanza la enfermedad”, explica Espinosa. Pero en el caso de la paratuberculosis, el equipo ha observado que esta respuesta se produce a la inversa.

 

Los investigadores analizaron sueros sanguíneos a un total de 190 vacas lecheras, tanto infectadas de forma natural por la bacteria como sanas, y midieron los valores de haptoglobina y amiloide A sérica. Paradójicamente, comprobaron que los niveles más elevados de estas proteínas se encontraron en animales con formas latentes o de control de la infección, con lesiones limitadas, una menor carga bacteriana y sin síntomas de la enfermedad; mientras que se reducían en animales con formas avanzadas, con síntomas evidentes y mayor carga bacteriana.

 

Junto con otras técnicas que se utilizan habitualmente en el diagnóstico de la paratuberculosis (como las pruebas serológicas de ELISA o la PCR), los niveles de estas dos proteínas podrían emplearse como biomarcadores complementarios para conocer cuáles son los animales infectados o no en un rebaño y en qué fase de la infección se encuentran. “Hay que considerar que se trata de marcadores con una especificidad limitada, ya que se producen en muchos otros procesos inflamatorios, por lo que para otorgarles un enfoque diagnóstico siempre deberían valorarse conjuntamente con otros métodos más específicos”, advierte Espinosa. (Lea: Tecnología para prevenir la transmisión de enfermedades de la vaca a la ternera)

 

Al no estar permitida la vacunación, la única forma para controlar la paratuberculosis en el ganado vacuno se basa en la identificación de los animales infectados. “El conocimiento de la enfermedad y la determinación de la fase en la que se encuentran los animales, permitiría realizar su seguimiento y así poder establecer las estrategias para determinar la conveniencia o no de su eliminación del rebaño y, hacer un equilibrio entre el control de la enfermedad y la minimización de las pérdidas económicas asociadas”.