Sea recursivo para alimentar a los semovientes en temporadas de verano

Por: 
CONtexto Ganadero
05 de Febrero 2016
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Yuca, papa, auyama, zanahoria
El uso de residuos de productos agrícolas, pueden ser usados para alimentar a los semovientes en momentos de sequía extrema. Foto: CONtexto ganadero.
Ante las condiciones climáticas que vive el país, la escasez de agua y el alto costo de los suplementos, un experto en nutrición bovina les recomendó a los productores usar frutos de árboles, residuos de papa, calabazas, auyamas, zanahorias, yuca, plátano, banano y cítricos para alimentar al ganado bovino.
 
Desde junio de 2014, a los ganaderos se les empezó a advertir sobre la situación que en poco tiempo iba a vivir el país ante una posible crisis de agua y de comida. Pocos hicieron caso a las advertencias, mientras que una gran mayoría vive una grave crisis por cuenta del fenómeno de El Niño, que está en su fase más intensa. (Lea: Ensilaje de papa, una mermelada energética para bovinos)
 
Escuche las declaraciones de Héctor Anzola al respecto
Según los reportes de entidades como el Ideam, es posible que las precipitaciones vuelvan al territorio desde el mes de marzo, pero algunos entes internacionales y agencias meteorológicas consideran que el verano se puede extender hasta junio de 2016.
 
Ante esos pronósticos poco alentadores, Héctor José Anzola Vásquez, coordinador de Investigación y Desarrollo Tecnológico del Fondo Nacional del Ganado, FNG, aseveró que la situación actual que vive el país es una muestra de lo que está generando el cambio climático, el cual llegó al planeta Tierra por cuenta del mal manejo que le ha dado la humanidad a los recursos naturales.
 
Es importante que los productores se preparen ante un eventual fenómeno de La Niña, debido a que las agencias internacionales pronostican en un 40 % su presencia a partir del segundo semestre del año. Sin dejar a un lado la posibilidad del verano de final de 2016 e inicios de 2017”, reveló el experto. (Lea: Motosa de algodón, suplemento para ganado en épocas críticas)
 
Para Anzola Vásquez, esa preparación va de la mano de una iniciativa del empresario, para que trabaje de forma simultánea en aspectos agrícolas y ganaderos. Eso lo llevaría a tener cultivos agronómicos para producir maíz, caña de azúcar y sorgo para elaborar ensilajes. De paso, aprendería a manejar las gramíneas y leguminosas como un cultivo, para que tengan alto rendimiento y una buena relación hojas-tallos, que sirvan para producir henos o henolajes.
 
Sin embargo, ante las actuales condiciones, el experto reconoció que tener soluciones económicas, baratas, viables e inmediatas es muy difícil, por lo que desde su experiencia les recomendó a los empresarios ser recursivos para nutrir a los ejemplares. Para ello, reveló una serie de ingredientes óptimos para la temporada.
 
Dependiendo de la ubicación geográfica, el productor puede acceder a una diversidad de residuos provenientes de cosechas y algunos recursos locales producción que que sirven para darle alimento a los semovientes.
 
Es importante tener en cuenta los rastrojos, que son una opción de comida para los bovinos en casos extremos como el actual, sostuvo Anzola, quien les sugirió a los productores que dejaran salir a los animales a buscar en el rastrojo frutos, hojas y tallos comestibles. (Lea: 7 dietas para suplementar ganado durante el verano según la región)
 
Alternativas alimenticias por región
 
Trópico alto: residuos de papa, calabazas, auyamas y zanahorias, son opciones que debidamente picadas, se le pueden dar a los ejemplares. Si el productor posee melaza, se la puede suministrar con los ingredientes mencionados anteriormente.
 
Árboles como el tilo y sauco también son fuente de alimento para los semovientes.
 
Trópico bajo: por tener una mayor diversidad de productos, en la región se pueden conseguir deshechos de yuca, plátano, banano, frutales y cítricos que son aptos para dárselos a las reses. Una alternativa ideal es el ensilaje salino, consiste en usar las cáscaras más oscuras de totumo, picarlas finamente y depositarlas en una caneca de 55 galones; a eso se le suma agua con sal y se tapa. Ese alimento puede servir más adelante porque tiene la fuente de energía (azúcares), proteína y el mineral.
 
Aquellas fincas que tengan árboles como Matarratón, Leucaena, Iguá u Orejero, las hojas, rebrotes y los frutos se recolectan brindárselos al ganado, también sirven en el ensilaje salino.  (Lea: Consejos para suplementar ganado en épocas de estrés climático)
 
Planeación forrajera
 
Los productores deben adaptarse al cambio climático, por lo que es necesario ver la finca como una empresa. Eso implica sembrar pastos de buena calidad y dividir los potreros para pastoreo racional, no olvidarse de sembrar árboles dispersos, establecer sistemas silvopastoriles intensivos que generen alimento y sombra, y cosechar de agua.
 
“Nos adaptamos y mitigamos los acciones del cambio climático o vamos tener un futuro muy incierto”, remató el coordinador de Investigación y Desarrollo Tecnológico del FNG.