3 factores que inciden en la fertilidad al primer servicio en hatos lecheros

Por: 
CONtexto ganadero
16 de Octubre 2020
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La fertilidad del primer servicio también depende de factores como el tamaño del hato, el número de lactancias y la época del parto. Foto: maiyegundiary.com
Este indicador permite reconocer el desempeño reproductivo del hato y así lograr un mejor rendimiento económico. Si bien hay aspectos determinantes como la edad y el peso de la vaca, este artículo revisará otros que inciden específicamente en sistemas de producción de leche.
 
 
Como lo ha explicado para este medio el médico veterinario Andrés Sinisterra, los parámetros más importantes que determinan la fertilidad para un resultado óptima tras la primera monta o el primer servicio son la edad y el peso, que varían según la raza.
 
 
Una raza pequeña puede tener el primer servicio con un peso mucho menor que el de una raza grande, porque los estándares de crecimiento son distintos”, señaló. (Lea: Los parámetros que determinan el primer servicio de una novilla)
 
 
Así pues, un peso adecuado para que la novilla sea preñada debe estar alrededor del 55 % de su peso vivo como adulto, de acuerdo con los datos de sus antecesores o el hato, mientras que la edad varía entre los 18 a 32 meses, con algunos extremos en sistemas de alta precocidad (15 a 18 meses) o, en cambio, con baja productividad (38 a 40 meses).
 
 
“El peso es muy importante porque con una buena nutrición y suplementación, con terneras sanas que no se hayan enfermado ni hayan tenido problemas en el nacimiento ni diarreas ni neumonía durante su levante, pueden estar llegando a esos pesos con 18 a 20 meses de edad”, precisó Sinisterra. 
 
 
Además de estos parámetros, hay otros 3 factores descritos por expertos mexicanos del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarios (Inifap) que inciden en la fertilidad. (Lea: La edad del primer servicio: ¿a los 15 o a los 24 meses?)
 
 
En un trabajo realizado entre julio de 2010 y junio de 2011 a establos de lechería especializada, se revisaron más de 48 mil registros reproductivos, a partir del control lechero oficial de la Asociación Holstein de México y el Banco Nacional de Información Lechera.
 
 
El objetivo era determinar la influencia del tamaño de hato, número de lactancia y época de parto sobre la fertilidad a primer servicio en estos hatos. Así pues, se dividió el tamaño de los hatos según el número de registros, las lactancias de primera a más de 4, y la época de parto en las diferentes estaciones (invierno, verano, otoño y primavera). 
 
 
Luego de esta investigación, los expertos lograron concluir que las vacas de hatos grandes, primera lactancia y paridas en invierno registraron la mayor fertilidad en el primer servicio. (Lea: Impacto de un programa agresivo de reproducción de vaquillas)
 
 
De igual manera, la época que más afecta negativamente la fertilidad es el verano, debido a la escasez de alimento para el ganado. Finalmente, los investigadores concluyeron que la menor variación en época de parto se presentó en los hatos pequeños.
 
 
Por su parte, Sinisterra recordó que además de una buena nutrición, es necesario un manejo adecuado de los animales, que incluye la implementación de un protocolo sanitario para prevenir enfermedades.
 
 
Es importante tener un plan sanitario de vacunas reproductivas al día, previo a la monta, para proteger a la cría y garantizar que esos 9 meses van a llegar a feliz término y no haya un aborto o una reabsorción”, agregó.