Aspectos a tener en cuenta para crear un banco forrajero

Por: 
CONtexto ganadero
09 de Agosto 2021
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Los bancos forrajeros son una buena opción para tener alimento para el ganado en cualquier época del año pero es importante tener en cuenta las condiciones en que se realiza. Foto: agrotendencia.tv

Una de las formas que tiene el ganadero para alimentar sus animales, especialmente en épocas secas, son los bancos forrajeros que se pueden constituir en la propia finca.

 

Se trata de un área en la que se establece una o varias especies de forrajes que pueden ser perennes o de ciclo anual que el productor podrá utilizar para alimentar los animales todo el año.

 

El objetivo de un banco forrajero radica en que se establezca en un área que permita obtener altas cantidades de alimento de excelente calidad para el consumo animal; no solo para época seca sino también para cualquier otro período de escasez de alimento en la finca que se pueda presentar durante el año, por lo cual tener conocimiento de estos bancos es importante para poder fomentar el desarrollo de los sistemas de producción.

 

Según el zootecnista Fabián Martínez Viloria, en un artículo publicado en el portal infopastosyforrajes.com, entre las características que deben presentar las especies a utilizar en un banco forrajero está el que luego de cada corte deben tener una alta capacidad de rebrote; tener buena relación hoja tallo; un alto potencial de producción de hojas; alta persistencia para pastoreo, ramoneo y podas; alto contenido de energía y proteína y que no acumule principios tóxicos; y, que se adapte a las condiciones del clima y el suelo. (Lea: 7 acciones a tener en cuenta en el manejo de los bancos forrajeros mixtos)

 

Entre las ventajas que ofrece esta alternativa es poder producir forraje de alto valor nutricional para la época seca lo que disminuirá los costos en alimentación ya que se evita la compra de subproductos alimenticios para elaborar raciones; ayuda a reducir la emisiones de metano; aumenta las producciones de carne y leche; y, permite dar un mejor uso del suelo.

 

De igual manera, en la finca el área de la cobertura vegetal se incrementa, en determinadas partes aumenta la producción, pudiendo liberarse otras para destinarlas a la protección de bosques y ríos; las características del suelo mejoran por la fijación de nitrógeno, especialmente con la siembra de leguminosas, la degradación del suelo disminuye, gracias a la cobertura vegetal y suelos mejor conservados habrá una mayor infiltración del agua.

 

No obstante, también hay desventajas como posibles problemas en la contratación de personal, obtención de semilla, acceso a riego, además todo lo relacionado con desarrollo y establecimiento de bancos trae consigo un incremento en los costos y gastos de producción que al final se compensan con la mayor producción.

 

Para su establecimiento, es de suma importancia que el sitio seleccionado debe ser plano y cercano donde los animales puedan alimentarse, ya que de esta manera se disminuyen los costos en el acarreo del material a suministrar. (Lea: La fórmula de los Bancos Forrajeros Mixtos)

 

La semilla se debe sembrar en el suelo directamente, además el tipo y las cantidades así como la distancia de siembra dependerán principalmente de la especie forrajera a utilizar.

 

Los bancos de forrajes también se pueden establecer en bolsas, Esto consiste en echar la semilla en bolsas plásticas las cuales deben estar llenas con una mezcla previamente preparada con tierra negra con abono orgánico para que germinen en un periodo entre 3 – 4 días. Luego de 6 semanas serán trasplantadas a la parcela. Se recomienda regar mínimo 2 veces a la semana y fertilizar utilizando abono orgánico.

 

La inversión para establecer bancos forrajeros dependerá del sitio donde esté la finca, del tipo de semilla, de la densidad de siembra, de la necesidad de mano de obra y del uso de otros recursos.

 

Existen diferentes tipos de bancos forrajeros, entre los que se destacan los energéticos, los proteicos y los mixtos de forraje. (Lea: ¿Por qué son claves los bancos forrajeros en la alimentación del ganado?)

 

Los primeros son bancos en los cuales solo se establecen especies forrajeras que contengan altos contenidos de energía, como los pastos de corte elefante, el King Grass, maíz o sorgo forrajero.

 

Por su parte los bancos de proteínas son aquellos en los que se establecen especies con altos niveles de proteína, superiores al 15 %. Entre las especies arbustivas más utilizadas están el botón de oro, guandú, guácimo y leucaena, entre otros.

 

Entre tanto, los mixtos son cultivos forrajeros intensivos, en los que se establecen especies ricas en energía (gramíneas de corte ricas en fibra y carbohidratos solubles) en asocio con especies de árboles y arbustos forrajeros (ricos en proteína, vitaminas y minerales) diseñados para obtener una alta producción de hojas, tallos y poder ofrecer forrajes de corte y acarreo de excelente calidad durante todo el año.