Fasciola hepática: Un problema en crecimiento

Por: 
Rodrigo Cujiño G., Consultor MSD
30 de Junio 2022
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Fasciola hepática
Debido al cambio climático, la Fasciola hepática es una enfermedad que se ha extendido a diferentes partes del país con el consecuente perjuicio para los ganaderos. Foto: bmeditores.mx - parasitologianut.blogspot.com

El aumento del número de casos a nivel mundial y en Colombia de la Fasciolosis nos invita a considerarla dentro de nuestros programas de control sanitario en las regiones donde se ha diagnosticado su prevalencia.

 

La Fasciola hepática produce la enfermedad denominada Fasciolosis, la cual ataca diferentes especies, entre ellas, ovinos, bovinos, caprinos, equinos y al hombre.

 

Anteriormente se encontraba en algunas zonas de Boyacá y Nariño pero los cambios climáticos han favorecido el desarrollo y propagación de los caracoles que sirven de huéspedes intermediarios y ya se ha detectado en los departamentos de Antioquia, Caldas, Quindío y Cundinamarca con prevalencias muy altas, especialmente en el primero

 

Importancia económica

 

Los trabajos realizados concluyen unas pérdidas por $12.500 millones al año, causados por disminución de la producción de leche y carne.

 

Las pérdidas están representadas por:

 

Mortalidad por Fasciolosis aguda en animales jóvenes debido a la alta ingestión de Metacercarias (la forma infectante).

 

Reducción en la producción de la leche hasta de un 14 %. (Lea: Estas son las pérdidas que ocasiona la fascioliasis)

 

Pérdidas en la reproducción: se afecta el índice de concepción, abortos e incremento en el tiempo para alcanzar la pubertad.

 

Decomiso de vísceras e hígados completos

 

 

Clases de Fasciolosis y Sintomatología

 

Aguda: Se produce después de una alta ingestión de Metacercarias (formas infectantes), es poco común pero se puede presentar en fincas con un alto grado de infección. Se manifiesta entre las 2 a 5 semanas después de la ingestión masiva con pérdida del apetito, palidez de las mucosas, depresión y a veces muerte súbita.

 

Subaguda Se produce después de una ingestión masiva de Metacercarias pero durante un tiempo más prolongado, se manifiesta entre las 4 a 8 semanas después de la infección con pérdida de peso, disminución del apetito y anemia progresiva.

 

Crónica Se produce después de una ingestión moderada y prolongada de Metacercarias, se manifiesta con pérdida del apetito y de peso, diarreas intermitentes, anemia y edema mandibular. (Lea: Desarrollan una cura para la fascioliasis bovina y ovina)

 

Subclínica Es la forma más común, los animales no presentan síntomas pero están disminuyendo su producción de una manera inaparente y el ganadero no detecta la enfermedad, lo cual se traduce en grandes pérdidas en la productividad.

 

 

Epidemiología

 

La infección se presenta principalmente en rumiantes como bovinos y ovinos y en menor proporción en humanos.

 

La infección se adquiere por la ingestión durante el pastoreo, plantas acuáticas o aguas que estén contaminadas con las Metacercarias.

 

Existe un mayor número de probabilidades de encontrar formas infectantes en aguas estancadas, pantanosas y de poca profundidad, pues es allí donde se encuentran los caracoles que son los huéspedes intermediarios.

 

 

Control y tratamiento

 

Un programa de control está orientado a mantener una población baja de formas libres infectantes y de Fasciolas inmaduras y adultas en los animales para evitar fases agudas y crónicas de la enfermedad se debe: (Lea: Según estudio, hay que luchar contra la fasciola en sus fases juveniles)

 

Facilitar el drenaje en las praderas muy húmedas para evitar estancamientos de agua y establecimiento de los caracoles.

 

Cercar si es posible las áreas que no facilitan un buen drenaje.

 

Hacer tratamientos estratégicos en el momento del secado.

 

Iniciar los tratamientos a partir de los 6 meses de edad con una periodicidad de cada 3 a 4 meses, que coincidan con épocas de lluvias donde hay mayor proliferación de caracoles y formas infectantes.

 

 

Elección del producto para hacer los tratamientos

 

Un buen control debe estar acompañado con un producto que elimine todas las formas inmaduras y adultas que se encuentren en el tejido hepático y en los canales biliares; el único producto que tiene esta ventaja es el Triclabendazole. El Nitroxinil y la Rafoxanida controlan formas inmaduras y adultas, pero no cubren todos los estados inmaduros. (Lea: Lluvias ponen en riesgo al ganado por la fasciola hepática)

 

El Albendazole y el Clorsulon controlan únicamente formas adultas.

 

El Sofomax de MSD, contiene Triclabendazole y Abamectina lo cual le confiere la importancia de controlar Fasciola en todos los estados inmaduros y adultos además de controlar nematodos gastrointestinales y pulmonares.

 

Es importante mencionar que ningún fasciolicida debe suministrarse en vacas en producción cuya leche está dirigida a la alimentación humana.

 

Bibliografía

Giraldo P. Etna Julieth, 2014. Estudio epidemiológico de Fasciola hepática en humanos y bovinos en una zona endémica del Departamento de Caldas.

J.P.Dalton, 1.999, Fasciolosis

https://www.cell.com/trends/parasitology/fulltext/S1471-4922%2820%2930249-X