Mire y compárese con estos índices de producción en ganadería de carne

Por: 
Edgar Aldana Rosillo
10 de Agosto 2020
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Llevar indicadores que permitan identificar el progreso del ganado en diversas etapas hace que el negocio ganadero progrese y sea rentable. Foto: sites.google.com/site/hablemosdebovinosdg/home/manejo-de-ganado-de-carne

Cerca del 90 % de la ganadería de carne en Colombia se encuentra en el trópico medio y bajo y sólo un 10 % es en clima frío y eso se debe tener en cuenta a la hora de analizar los índices de producción.

 

El tema fue expuesto por el director de Ganadería y Sales Mineralizadas Solla, Álvaro Martín Macías, quien señaló que los retos a enfrentar en el trópico bajo para tener éxito en la explotación ganadera son las altas temperaturas, altos niveles de humedad relativa, forrajes que en general son de baja calidad nutricional, ectoparásitos y bajo nivel de producción.

 

Por eso, dijo, en el trópico medio y bajo es importante contar con ganado cebú y sus cruzamientos para los animales que se van a cebar porque esta raza es mucho más resistente a estos retos. (Lea: El auge de los cruces entre cebuinos y taurinos para mejorar productividad)

 

Uno de los índices es la carga por hectárea en donde se debe manejar una sola unidad estandarizada por ejemplo novillos a corte de 500 kilogramos de peso vivo. Al aumentar la carga efectiva por hectárea se incrementar los kilos de carne/hectárea/año aun en los casos en que se presente menor ganancia diaria.

 

Novillos a corte (500 kilos). Si se tiene más de 3 animales por hectárea se considera un índice muy bueno; entre 2 y 3 es bueno, entre 1 y 2 es aceptable, entre 0,7 y 1 es deficiente y por debajo de 0,7 es muy bajo.

 

El segundo índice es la ganancia de peso y se determina por periodos de tiempo establecidos. Puede ser ganancia/día o ganancia/vida.

 

Por ejemplo el peso inicial era de 400 kilos y el final de 500 kilos en un periodo de ceba de 90 días, significa que la ganancia diaria fue de 1 kilo. En otro caso, el peso al nacimiento era de 35 kilos y a la hora del sacrificio, luego de 24 meses, era de 500 kilos significa que su ganancia diaria fue de 637 gramos.

 

Al incrementar la ganancia/día disminuye el tiempo de ceba por ejemplo novillos de 200 kilos para llevar a 500 con una ganancia diaria de 500 gramos o 15 kilos al mes se van a requerir 20 meses para alcanzar los 500 kilos, pero con una ganancia diaria mejorada de 667 gramos o 20 kilos al mes el tiempo necesario será de 15 meses. (Lea: Aprenda a calcular la ganancia diaria de peso en bovinos)

De esta manera, una ganancia/día de 1.200 gramos se considera muy buena, entre 800 y 1.200 es buena, entre 500 y 800 es aceptable y por debajo de 500 es deficiente.

 

En cuanto a ganancia/vida se considera un indicador como muy bueno cuando son más de 750 gramos/día porque significa sacrificio con menos de 20 meses de edad; entre 550 y 750 gramos/día es bueno porque la edad de sacrificio está entre 21 y 28 meses; entre 450 y 550 gramos/día es aceptable y el sacrificio corresponde entre 29 y 35 meses; y por debajo de 450 gramos/día es deficiente porque el sacrificio es a los 3 años de edad.

 

Un tercer indicador son los kilogramos de carne/hectárea/año y esto tiene como las cuatro patas de una mesa donde los soportes son: carga animal, suplementación, potencial genético y calidad y oferta forrajera. En la medida en que todos estén alineados se va a tener el resultado esperado.

 

Cadena de éxito

 

De igual manera, el experto señaló que hay una serie de aspectos que son importantes para lograr el éxito en la ganadería de carne y forman una cadena que está entrelazada y que conjuntamente implementados van a garantiza el buen desarrollo de la actividad.

 

El primero es el manejo integral de suelos porque es a partir de allí que comienza todo este proceso productivo y vale recordar el triángulo suelo-planta-animal por eso se debe partir de un manejo adecuado de suelos para producir pastos y forrajes de muy buena calidad que es el segundo eslabón de esta cadena. (Lea: 7 acciones para corregir suelos y producir pastos nutritivos)

 

Un tercer aspecto es hacer un buen cálculo de carga de animales que puede mantener de manera rentable y sostenible la explotación y hacer una adecuada presión de pastoreo para no degradar ni agotar la pradera.

 

Eso contempla el cuarto eslabón que es un adecuado manejo de los días de rotación, períodos de ocupación y de descanso y del momento adecuado de la cosecha del forraje porque en trópico bajo es muy sensible cuando se pasa dos o tres días porque se deteriora el valor nutricional de ese pasto y se pierde potencial productivo.

 

El siguiente aspecto es la genética porque se necesita contar con animales que tengan muy buena adaptación a las condiciones del ambiente y alta capacidad de conversión. Allí es donde vienen a jugar un papel importante los cruces buscando la rusticidad, el vigor híbrido, la adaptación a las condiciones del clima, la precocidad, la capacidad de conversión, la habilidad reproductiva, entre otras características.

 

Adicional a ello están las buenas prácticas de manejo y sanidad, la suplementación estratégica con sales mineralizadas y concentrado, y el manejo empresarial del negocio.

 

Primero hay que ser agricultores que ganaderos, esto significa el establecimiento correcto de praderas, la fertilización estratégica, el diseño de los potreros, el conocimiento de la capacidad de carga, y la adecuada selección del sistema de pastoreo. (Lea: Conozca las causas puntuales de la degradación de praderas)

 

El ganado debe tener siempre una muy buena oferta de pasto, incluso permitir que sea selectivo y pueda consumir el forraje que sea más apetitoso para él y tener la certeza que está quedando satisfecho porque está cumpliendo sus requerimientos y suplementación debe estar encaminada a explotar el potencial productivo del animal.