¿Sabe usted cómo se comunican los caballos con los humanos?

Por: 
Melanny Orozco Zabala
24 de Mayo 2021
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Los caballos tienen expresiones faciales similares a las de los humanos, como el movimiento de los ojos y los labios. Foto: freepik.es/prostooleh

La lógica que se ha extendido por el mundo es que la comunicación con los animales es impartida por los humanos, siendo los animales los receptores Sin embargo, en el caso de los caballos, no son criaturas pasivas construidas para la comunicación unidireccional con los humanos.

 

Este tipo de animales tienen sus propias motivaciones, deseos y emociones que pueden intentar comunicar a los humanos con los que interactúan. Existe una gran cantidad de investigaciones que han arrojado nueva luz sobre las habilidades de los caballos para comprender y comunicarse con los cuidadores humanos.

 

Expresiones faciales

 

Amy V. Smith, investigadora de comunicación y la cognición de los caballos sugiere que los comportamientos sociales naturales de estos animales podrían haberlos preparado para la domesticación que los humanos hicieron hace cientos de años.

 

De acuerdo a Smith “los caballos son animales de manada muy sociales por naturaleza; están bien evolucionados para la vida de la manada y con excelentes comunicadores con otros caballos. Esto quiere decir que reconocen las expresiones faciales, el lenguaje corporal y una variedad de llamadas de contacto de los demás. Esta habilidad social puede haber facilitado su domesticación, ayudándoles a cruzar la barrera de las especies para comprender las señales humanas”.

 

Una vez los caballos entraron en la domesticación, la interacción cercana y constante con los humanos podría haber provocado el desarrollo de mayores habilidades de comunicación entre especies. Esto incluye su capacidad para evaluar las expresiones faciales humanas, aspecto que ha estudiado Smith de cerca.

 

En experimentos recientes realizados por Smith y su equipo se mostraron a 28 caballos domésticos fotografías grandes de rostros humanos. Estos tenían diferentes expresiones, reflejando emociones como felicidad o enojo.

 

Smith descubrió que las fotos de rostros enojados desencadenaron respuestas negativas en los caballos. Su frecuencia cardiaca aumentó significativamente y miraron la foto con el ojo izquierdo. En los cerebros de los mamíferos, lo que ve el ojo izquierdo se procesa en el hemisferio cerebral derecho, que está especializado en procesos los estímulos negativos.

 

Debido a la ubicación de los ojos de los caballos, no pueden ver lo que está directamente frente a ellos, pues deben mover la cabeza hacia un lado para tener una buena vista de algo en línea recta. El hecho de que los caballos movieran constantemente la cabeza para ver las fotos enojadas con el ojo izquierdo indica claramente que tienen asociaciones negativas con las imágenes.

 

Podría ser tanto el proceso de domesticación como las experiencias personales que los caballos individuales, lo que ha influido en la forma en que estos reconocen y responden a las señales de comunicación humana.

 

Los perros domésticos también son expertos en reconocer las emociones humanas y también tienen respuestas negativas a los rostros enojados. Estos reaccionan mostrando un comportamiento en el que evitan la situación. Esta mayor sensibilidad en dos especies domésticos podría ser una indicación que vivir cerca con los humanos puede ayudar a los animales a estar más sintonizados con las emociones, los gestos y otras manifestaciones comunicativas. (Lea: Equinoterapia, técnica en que caballos ayudan con problemas psicológicos humanos)

 

En el caso de los caballos, tienen expresiones fáciales similares a la de los humanos, así como a algunas otras especies animales. A pesar de las diferencias en la anatomía, los investigadores encontraron que había sorprendentes similitudes en los movimientos de los ojos y los labios.

 

Los líderes de este estudio creen que sus hallazgos contribuyen a la creciente evidencia que la evolución de las expresiones faciales ha sido fuertemente influenciada por la interacción social.

 

Comunicación vocal

 

Los científicos han descubierto que los caballos también transmiten sus emociones a través de su comunicación vocal como relinchos. La investigación ha descubierto que los ruidos que hacen los caballos a menudo están llenos de información increíblemente detallada.

 

Las frecuencias y la duración de los relinchos de los caballos cambian dependiendo de si un caballo tiene una emoción positiva o negativa, y que tan intensos son sus sentimientos en ese momento. Esto se descubrió en experiencias en los que los compañeros de los caballos se separaban y luego se reunían. También se encontró que los cantos de los caballos contienen información sobre el tamaño, el sexo y la identidad del caballo individual.

 

Los científicos que realizaron estos estudios planean investigar más a fondo la naturaleza de la comunicación vocal de los caballos, incluso si las llamadas de estos animales domésticos difieren o no de la de los salvajes. Si hay una diferencia entre los cantos de los caballos salvajes y domésticos, podría ser que la interacción humana haya influido en la forma en que vocalizan o al menos, en vivir en condiciones construidas por humanos.

 

Dado que en la actualidad está bien establecido que la vocalización es un método de comunicación rico para los caballos, los humanos que interactúan con ellos podrían beneficiarse de una mejor comprensión de lo que están tratando de ‘decir’ con cada llamada.

 

Comunicación física

 

Esta es la forma principal en la que los humanos se comunican con los caballos, ya sea tirando de las riendas de las bridas o apretando las piernas contra los costados del animal. Los humanos han construido todo el deporte ecuestre en torno a la comunicación física de los mismos. Pero en la mayoría de los métodos de manejo y conducción, esta comunicación física es rígida, y por lo general, no permite que los caballos tengan otra respuesta física que no sea la sumisión. Esta inhibición del comportamiento puede tener un efecto negativo en los animales. (Lea: Los ojos de los caballos reflejan su estrés)

 

Este se puede agravar por la forma en que se alojan los caballos domésticos. Rachele Malavasi de la Escuela de Equitación Ética explica que por supuesto, si el caballo vive en un box, todos sus esfuerzos estarán dirigidos a satisfacer aquellas necesidades que no se satisfacen en su día a día.

 

La mayoría de la gente tiene miedo de la fuerza de los caballos y opta por controlarlos, mientras que no hacen más que aumentar la necesidad de caballo de escapar de esa condición”, explica Malavasi.

 

La experta agrega que otros temen que el contacto con otros caballos les provoque lesiones, por lo que mantienen a sus animales aislados. Obviamente esto genera que el equino cuando salga de su lugar de hábitat busque a otros animales más no al jinete. Algunos caballos están tan privados de su libertad que carecen de habilidades básicas para relacionarse con otros animales hasta llegar al punto de ni siquiera buscarlos. Pero pueden aprender y están dispuestos a hacerlo si se les brinda la oportunidad.

 

La investigación reciente de Malavasi y sus colegas se ha centrado en la forma en que los caballos intentan comunicarse físicamente con los humanos. En los experimentos se colocaron dos cubos llenos de golosinas donde un caballo podía verlos, pero no alcanzarlos. Un manejador humano se pararía cerca del caballo siendo capaz de ver los cubos, por lo que simplemente se detuvo y esperó.

 

Si el caballo quería acceder a las golosinas, tendría que encontrar alguna forma de comunicar su intención al guía. Al enfrentarse a este problema, los caballos probados usarían una variedad de métodos de comunicación física en un intento que el manejador les proporcione acceso a los cubos.

 

Esto quiere decir que mirarían de un lado a otro al manejador y a los cubos y asentarían con la cabeza, incluso se encontró que a veces movían rápidamente la cabeza hacia los cubos en los que Malavasi descubrió como un gesto similar a señalar.

 

Los caballos probados en el experimento son los que viven en la Escuela de Equitación Ética. Estos adoptan un enfoque basado en el aprendizaje cognitivo en lugar del condicionamiento. Esto significa que no enseñan a los caballos módulos de comportamiento fijo.

 

Cada caballo se estimula a ser creativo y encontrar la solución a una solicitud especifica trabajando junto con un humano. El objetivo es que la interacción humana sea estimulantes, más no controladora.

 

 

La comunicación del caballo con los humanos

 

En este entorno, los caballos pueden exhibir un comportamiento exploratorio sin temer al castigo. Debido que los equinos tienen más libertad de comportamiento, sus actuaciones en los experimentos pueden diferir considerablemente de las de los caballos que viven en un entorno ecuestre entandar.

 

De acuerdo a Malavasi, “el siguiente paso será el de repetir el estudio en un centro ecuestre tradicional, donde esperemos encontrar resultados opuestos”. La experta sostiene que muchos caballos en entornos tradicionales pueden haber renunciado a los intentos de comunicarse con los humanos porque a menudo esos no son reconocidos o respondidos.

 

 

Interpretación del lenguaje corporal humano

 

Los caballos no solo son capaces de gesticular por sí mismo, también pueden entender los gestos humanos sin tener entrenamiento. En otros estudios, científico probaron qué tan bien estos animales podían encontrar recompensa de comida que estaban escondidas debajo de sus tazones con y sin ser observados por los humanos. (Lea: Tenga cuidado con el manejo de su equino)

 

Se encontró que este tipo de animales podía inferir dónde habían visto a los humanos esconder los alimentos y también podían inferir que un humano parado junto a un cubo podría ser una fuerte indicación que un alimento estaba escondido en ese lugar.

 

Además, los caballos generalmente pueden entender que un humano apunta a un cubo también es una señal confiable, pero estos animales parecen entender solo cuando el humano está cerca de la ubicación de la recompensa.

 

En general se ha descubierto que los caballos son muy sensibles a las señales corporales de los humanos. En el caso de estos equinos adultos notan y reacciona a las diferencias en la orientación del cuerpo humano, la orientación de la cabeza y la apertura o el cierre de los ojos. Es más probable que los caballos se acerquen a los humanos que parecen estar prestando más atención a ellos; si los humanos hacen lo opuesto, los equinos tienden a caminar hacia su campo de visión e intentar establecer contacto visual. 

 

En el caso de los caballos jóvenes, no son tan buenos para captar las señales más sutiles, sino que responden solo a la orientación corporal la mayor parte del tiempo. Esto sugiere que mejoran en la lectura del lenguaje corporal humano con la edad, por lo tanto han ganado más experiencia interactuando con humanos.

 

Fuente: Animal Cognition