Las 3 plagas de insectos más devastadores en los Llanos orientales y cómo controlarlas

Por: 
CONtexto ganadero
28 de Enero 2022
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Las plagas de estos tres tipos de insectos pueden acabar con sus pastos y generar graves pérdidas económicas en su ganadería. Foto: invesa.com - deanimalia.com

Entre el listado de los principales insectos que causan daños económicos en las pasturas de Colombia, algunos de los más conocidos son el mión de los pastos, el gusano cogollero y la hormiga cortadora, que afectan especialmente las praderas en esta zona del país.

 

El módulo “Pastos y especies forrajeras” de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán) y el programa Núcleos municipales de extensión y mejoramiento para pequeños ganaderos (Asistegán) ofrece una guía para identificar los insectos y controlarlos.

 

Mión de los pastos

 

Estos insectos homópteros de la familia Cercopidae han ocasionado daños severos en Brachiaria decumbens, especialmente en las épocas húmedas. La afección es provocada por las ninfas y adultos del insecto que actúan como chupadores.

 

Las primeras succionan la savia de las raíces y tallos, que se cubre con una espuma para su protección, lo que da la apariencia de “salivazo”. Cuando el adulto emerge, chupa el jugo de las hojas en las que inyecta sustancias tóxicas para la planta.

 

Según el texto, esto induce a un amarillamiento inicial y posterior quemazón y necrosis de las plantas, al final se observa una pradera totalmente seca y acabada. (Lea: El Mión llega a donde antes no lo hacía: por encima de 3.000 m.s.n.m.)

 

Control:

 

Para este insecto se recomienda un manejo integrado de plagas (MIP), debido a que un solo método de control no es suficiente para el manejo de esta plaga. La guía sostiene que las recomendaciones de control más efectivas hasta el momento son:

 

  1. Revisión continua de potreros (sobre todo en meses de lluvia por lo que se presentan las mayores poblaciones)
  2. Si se detecta la presencia de ninfas y amarillamiento, se debe hacer sobrepastoreo hasta ras de suelo y luego aplicar fertilizante nitrogenado (como 50 kg/ha de urea) en sitios amarillos.
  3. Hacer pastoreo rotacional en potreros de extensión adecuada. Lo ideal es mantener el pasto de 30 a 40 cm de altura, así disminuye humedad del pastizal (condición favorable para la plaga).
  4. Si no hay suficiente plaga para sobrepastoreo o si este no fue suficiente para controlar la plaga, se recomienda rastrillar.
  5. Fertilizar con nitrógeno después de estos tratamientos, se puede rastrillar también con arado de cincel en dos pases y en cruz.
  6. El control debe dirigirse a la ninfa o salivita, para no dejarla llegar a adulto, que causa un daño más severo.

 

Los controles químicos rara vez se justifican pero sí se pueden hacer parcheos o aplicaciones localizadas. Para las ninfas se recomienda Cebicid, y para los adultos, Malathion 57 % o Lorsban. Se puede utilizar Metharrhizium anisoplae como bioinsecticida.

 

 

Gusano cogollero

 

Este insecto pertenece al orden Lepidoprea, familia Noctuidae, y se conoce como Spodoptera frugiperda. Esta plaga se considera polífaga, pues ataca a todas las gramíneas y puede alimentarse de cualquier tipo de vegetal.

 

Genera gran daño económico porque se presentan en grandes poblaciones como “gusano ejército”, devastando extensiones considerables de potreros en corto tiempo. (Lea: Organismos benéficos para regular insectos dañinos)

 

Esta plaga consume los cogollos y rebrotes tiernos de la planta pero en estados avanzados la consumen toda. Las larvas poseen un sistema masticador tan poderoso que es posible escuchar los chasquidos cuando la población del insecto es numerosa.

 

En estado de larva, puede durar de dos a tres semanas, luego empupa, y dura una o dos semanas, tiempo tras el cual emerge el adulto. La hembra pone más o menos 150 huevos por hoja los cuales cubre con escamas de su cuerpo.

 

Control:

 

Los huevos y las larvas de esta plaga tienen numerosos enemigos naturales entre los que se destacan diversas avispas del orden Hymenoptera que actúan como parásitos de los huevos y larvas, así como hongos, bacterias y virus afectan los gusanos.

 

No obstante, en zonas agrícolas degradadas por el uso intensivo de agroquímicos el equilibrio ecológico se ha roto y los enemigos naturales han disminuido repercutiendo en ataques explosivos de cogollero.

 

En estos casos se recomienda el control biológico con liberación de Trichogramma, avispas que se venden comercialmente y ejercen buen control, así como aplicaciones de Bacillus thurigiensis en horas frescas también son aconsejables.

 

Muchos ganaderos hacen uso de insecticidas dado que el efecto de control es más notorio entre estos productos, pero en lo posible su aplicación debe ser localizada cuidando de retirar el ganado por lo menos 30 días antes de volver al potrero.

 

Después de los tratamientos, la fertilización con nitrógeno ayuda a una rápida recuperación de la pastura. Asimismo, se puede promover el establecimiento de avispas como enemigos naturales en zonas donde haya bosque, construyendo chozas pequeñas para que ellas aniden allí, y controlen posteriormente las larvas.

 

Cuando haya ataques severos y las larvas estén en estados iniciales, se sobrecarga el potrero con ganado para que consuma el forraje, con lo cual se controla la plaga. Luego se da un descanso a la pradera haciéndole una fertilización con una fuente nitrogenada para que su recuperación sea más rápida.

 

 

Hormigas cortadoras

 

Las hormigas cortadoras pertenecen a los géneros Atta sp. y Acromyrmex sp. También conocidas como hormigas arrieras, estas cortan las plantas en trozos que llevan al nido, donde las obreras los mastican para que se desarrolle un hongo del que se alimentan.

 

Las especies del género Atta. cortan y cosechan las plantas monocotiledóneas y dicotiledóneas, mientras que las Acromyrmex prefieren solo las monocotiledóneas. (Lea: Hormigas: recomendaciones para un control biológico adecuado)

 

 

Control:

 

El control hacia estos insectos debe hacerse directamente a los nidos con insecticidas tipo Sevin, Aldrin o Mirex. Además el uso de equipos de inyección en las bocas de los nidos son los más recomendables para un control eficaz.

 

Antes de sembrar especies forrajeras se deben controlar las hormigas y restringir así su efecto en la etapa crítica de establecimiento. La destrucción de nidos debe hacerse como rutina, pues las poblaciones de este insecto causa daños severos y pérdidas importantes en la ganadería.