Sistema silvopastoril, el más adecuado en la Alta Orinoquía

Por: 
Agencia de noticias UNAL
04 de Noviembre 2014
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Sistema silvopastoril alta Orinoquía
Los hatos ganaderos entraron en la Orinoquía en 1530 con la llegada de los jesuitas. Foto: Unal.
Su participación en la conservación de los recursos hídricos, por ejemplo el ecosistema de morichal, es una de las razones para considerar a este sistema, y el de palmares nativos, como los más adecuados en la región.
 
Este es uno de los resultados más importantes de la investigación realizada por el ingeniero agrícola Diego Beltrán, orientada en desarrollo sostenible y gestión ambiental. 
 
El trabajo plantea cómo incorporar a la Alta Orinoquía en los procesos de transformación productiva que se están ejecutando en una de las regiones de Colombia más importantes, en términos de biodiversidad y de servicios ecosistémicos. (Lea: Ganadería, un aliado para combatir el cambio climático mundial)
 
Para su desarrollo, Beltrán consultó a un grupo de expertos para hacer un ejercicio prospectivo de cuáles serían las alternativas para los sistemas de producción agrícola en esa región del país. 
 
“Concluimos que hay unos sistemas productivos adecuados a las restricciones biofísicas que tiene el territorio. Estos serían los silvopastoriles y sistemas de palmares nativos, ya que tienen una implicación muy importante en la conservación de los recursos hídricos, por ejemplo el ecosistema del Moriche”, apuntó el investigador. 
 
Asimismo, Beltrán indica que estos sistemas posiblemente transformarían la ganadería extensiva que ha estado arraigada y que forma parte de la cultura de la gente de sabana. “Sin duda, eso permitiría hacer un uso más apropiado de los recursos naturales, algo fundamental para que el desarrollo sea sostenible”, afirmó. 
 
Los hatos ganaderos entraron en la Orinoquía al rededor del año 1530, cuando llegaron los jesuitas en sus misiones, eso ha marcado lo que es la región y la cultura de los llaneros hoy en día. (Lea: Colombia apostará por los productos silvopastoriles diferenciados
 
Aunque la ganadería ha podido coexistir con la riqueza en biodiversidad de la región, el modelo no permite hacer un aprovechamiento completo de los recursos. “Se subutiliza la tierra y está concentrada. Normalmente, se atesora por motivos de producción, pero en la Orinoquía específicamente eso sería residual”, comentó. 
 
Los expertos también mencionaron sistemas productivos basados en especies ícticas, es decir, en peces, algo muy beneficioso por la cantidad de ríos, puesto que algunos conservan sus indicadores ecológicos intactos, como el Tomo, Vita, Vichada o el río Tuparro, entre otros. 
 
“De estos ríos negros, que nacen en la sabana, se extraen la mayor cantidad de peces ornamentales del país. Son sistemas que presentan unas condiciones importantes de aprovechamiento y uso sostenible de los bienes comunes naturales de la Orinoquia”, sostuvo Beltrán. (Lea: Fedegán y Cipav trazan metas para sembrar 43 mil hectáreas arbóreas)
 
Tierras baldías
 
El asunto de los baldíos y cómo se va a legalizar la propiedad de las tierras en esa región, definirá también el desarrollo productivo en la Orinoquía. 
 
El trabajo de investigación del ingeniero agrícola propone tener un marco de categorías o variables para entender cómo se relacionan hoy los diferentes actores que están involucrados en la toma de decisiones de la región. 
 
"Lo que nosotros analizamos, con las categorías que utilizamos, es que el papel de la agricultura familiar campesina debe comenzar a resaltarse de una forma clara. Si es una relación asalariada esto debe hacerse explícito”, indicó Beltrán. (Lea: Colombia, entre los 4 países destacados por tener silvopastoriles en la ganadería)
 
La investigación también determina que la gente sin tierras, o con muy pocas, debería ser priorizada en el modelo de adjudicación. Sin embargo, eso no está ocurriendo. 
 
Según el ingeniero, el derecho de superficie permitiría a personas naturales usufructuar la tierra, mejorarla, hacer inversión sin que la nación pierda la titularidad de la propiedad de esas tierras, pero no genera un acceso real a la misma para los sujetos priorizados por la ley.