“Las biotecnologías ayudarán a mitigar la pobreza en el sector rural”: A. Sasson

Por: 
Óscar Segura Reyes
12 de Diciembre 2013
compartir
Profesor Albert Sasson visitó Colombia
El doctor Albert Sasson visitó Bogotá para participar de Biolatam 2013, en Bogotá. Foto: Prensa Agro-Bio
El doctor Albert Sasson, una autoridad mundial en el ámbito de la biotecnología está de paso por Colombia. Durante su visita, además de hacer parte del evento Biolatam 2013, sostendrá reuniones con empresas que le apuestan al desarrollo tecnológico y la innovación en el país. CONtexto Ganadero habló con él para conocer en detalle el panorama, las proyecciones y los grandes desafíos que enfrenta la biotecnología moderna en todo el mundo.
 
CONtexto Ganadero: ¿Por qué elegir a Bogotá como sede de un evento internacional de biotecnología?
 
Albert Sasson: Desde hace varios meses la Asociación Española de Bioempresas, que agrupa a cerca de 200 compañías dedicadas a la biotecnología, buscaban organizar algún encuentro que les permitiera dar a conocer los proyectos que en el viejo continente se están gestando. Estuvieron viajando y encontraron que acá en Colombia existía un ambiente favorable y particularmente interlocutores valiosos en Bogotá, como lo son la compañía 'Invest in Bogotá' y la Cámara de Comercio.
 
Entonces se dio una especie de simbiosis entre varios actores y de Europa se acercaron compañías multinacionales de Francia, Inglaterra y Holanda. Así que se decidió empezar con la capital colombiana y esperamos para 2015 tener este evento en Uruguay o México, pues ya hay varios entusiastas interesados en continuar con esta iniciativa.
 
El objetivo de este encuentro fue y será crear lazos dentro del mundo empresarial para hacer negocios, así como estructurar una serie de charlas que tratan de ponernos un poco al tanto de lo que está sucediendo en el campo de la biotecnología médica, agrícola y ambiental. En esta edición también se presentaron diferentes perspectivas, a través de las ponencias, para entender cómo se ve el tema en Europa, América Latina y EE.UU. (Lea: Bogotá fue sede del encuentro de biotecnología, Biolatam 2013)
 
Ahora bien, mi visita al país además de asistir a Biolatam también busca medir el pulso en materia de biotecnología colombiana a través de Agro-Bio, a través de los medios de comunicación y a través de otras entidades que visitaremos. Pero en esto los medios son muy importantes ya que gracias a estos podremos transmitir los mensajes y el desarrollo que estamos buscando y del cual he escrito mucho en diferentes publicaciones. Actualmente, por ejemplo, estoy preparando la salida de un libro sobre los retos a los cuales se enfrenta la biotecnología moderna frente a los grandes problemas de la humanidad como el hambre, el cambio climático y la escasez de agua entre otros.
 
CG: ¿Por qué si el concepto de biotecnología moderna empezó a tratarse en los años 70, hasta ahora ha empezado a hablarse a profundidad del tema?
 
AS: Es justo precisar que acá confluyen dos velocidades. Primero, la velocidad de la ciencia que va muy rápido y la tecnología que es hija de la ciencia aplica rápidamente todos los conocimientos, por lo cual salen resultados de los laboratorios cada vez con mayor agilidad. Hoy en día podemos descifrar un genoma humano en 15 minutos y por tan solo USD$100, con lo cual se podrá pronosticar la predisposición a ciertas enfermedades. La otra velocidad es la social, que digiere de forma más lenta los desarrollos científicos. (Lea: Biofertilizantes, la esencia de la naturaleza)
 
Sumado a  esto, junto a velocidad social están los marcos jurídicos, en los cuales los juristas se enfrentan a situaciones que exigen estructuras normativas que requieren discusiones; ya que estamos hablando de un entorno cultural y social delicado y más complejo. Pero los investigadores debemos buscar un lugar donde todas las instancias puedan converger. Ahora, el tema de las polémicas que se generan parten principalmente de la desinformación o la información inexacta. Allí los medios de comunicación tienen el deber de informar de manera responsable, aunque para una sociedad como la nuestra, la polémica es inevitable, en especial cuando la tecnología evoluciona constantemente, pues lo que es rechazado hoy, puede ser aceptado mañana o viceversa.  
 
CG: ¿Cuáles son las ventajas que ofrece la biotecnología al sector agropecuario?
 
AS: Esto depende principalmente de la situación económica y del poder de asociatividad. Hay campesinos muy pobres que reciben apoyo del Estado, pero aquellos que se agremian y suman esfuerzos pueden acceder a paquetes tecnológicos, a semillas certificadas, a sistemas de riego avanzados, o a los fertilizantes. De igual manera, un productor debe analizar si el alimento que requieren los animales de un predio debe ser producido en la finca o puede importarse, de igual forma, es necesario hacer monitoreo constante del comportamiento de los animales en el predio y luego enfocar la producción y especializarla.
 
Después de planear todo esto, se pueden plantear variables económicas que nos lleven a determinar el costo-beneficio de implementar tecnologías. Solo así se podrán percibir los beneficios, ya que la tecnología no viene antes de este proceso, viene como una herramienta dentro del cálculo de costo-beneficio. Así que si busco un nivel avanzado de biotecnologías, debo también llegar al mercado con un producto de calidad y a un precio más alto. Así que los beneficios llegarán como parte de un análisis de lo que puedo invertir y cómo hacerlo. (Lea: El valor productivo de las biotecnologías)
 
CG: ¿Qué podría decirles a quienes consideran que aún no es claro el impacto que generan los alimentos genéticamente modificados en la salud humana?
 
AS: Ellos son inocuos y ese es un pensamiento inocuo. No se ha demostrado a través de ningún estudio y en ningún país que un cultivo transgénico ha tenido un impacto letal en la salud humana y hay que saber que desde 1996 se consumen alimentos derivados de cultivos transgénicos. Acá es necesario aclarar que los alimentos son derivados de cultivos transgénicos, la comida no es transgénica.
 
Por otra parte, las modificaciones genéticas nos pueden llevar a procesos como la consecución de Omega-3 sin tener que extraerlo del pescado, que es más costoso. Entonces de manera tajante debo decir que hasta ahora no hay peligro para la salud humana con los transgénicos, ya que luego de cientos de estudios toxicológicos, se concluyó que no hay nada que temer. Se suscitaron polémicas en ciertos casos, pero la ciencia, los expertos en la materia y la Organización Mundial de la Salud han dicho que no hay problemas con los transgénicos. (Lea: La biotecnología abre el debate entre productividad y salud humana)
 
Ahora, es diferente llegar a afirmar que aportan algo adicional a la salud humana. A veces no, se trata del mismo maíz, del mismo aceite, de las mismas papas, salvo si hay Omega-3. O como en el caso del arroz dorado, con alto volumen de vitamina A, que se va a empezar a comercializar en Filipinas y puede ayudar en la recuperación de niños con ceguera: esto sí es una ventaja. Y por todo esto, estamos mirando al frente y enfocados en enriquecer naturalmente los alimentos e incluso al ganado.
 
CG: ¿Es la biotecnología clave para mitigar los efectos del cambio climático en el sector rural? ¿Por qué?
 
AS: La verdad es que la agricultura orgánica o convencional ha ayudado a debilitar el medio ambiente. Por eso, es necesario crear conciencia entre los productores sobre el manejo de la tierra, el suelo, el agua, la fertilización de los terrenos y el regadío. Pero en general, lo que se ha hecho es transformar los ecosistemas en campo, en predios para obtener mayores beneficios de esos ecosistemas. Por eso, en la medida en que los cultivos transgénicos utilicen menos pesticidas y menos herbicidas, se registra un impacto ambiental menor.
 
Lo mismo para el tema de los rendimientos, si el rendimiento de un cultivo es alto, yo no necesito talar bosques alrededor porque en la misma superficie de tierra yo puedo tener una producción interesante. Se calcula que si hoy en día no tuviéramos los 169 millones de hectáreas de cultivos transgénicos que existen, habría que extraer muchos más recursos del ecosistema natural para lograr la misma producción mundial de alimentos que tenemos hoy. Por eso, la biotecnología nos ha permitido ahorrar tierra, preservar bosques, pastos y la biodiversidad que tanto hemos perdido desde hace varios años. Puede que la agricultura ahora esté preocupada por preservar los recursos y el medio ambiente, pero hace algunas décadas fue un factor de destrucción.    
 
Por eso, ahora desde la agricultura los productores y la industria se están preocupando por tener cultivos resistentes a la sequía y a las heladas, de forma tal que ahora estamos hablando de ‘economía verde’.
 
CG: ¿Qué tan cierto es que la biotecnología puede aumentar el rendimiento de los cultivos y su resistencia hasta en un 50%?    
 
AS: Yo no sería tan optimista. El 50% me parece demasiado, pero un 25 o 30% tal vez sí. A veces en condiciones de climáticas adversas como en las zonas áridas es muy complejo alcanzar una alta productividad, porque no hay agua y el abono debe ser lo más eficiente posible. Pero allí con un gen de resistencia a la sequía se puede lograr una producción razonablemente buena. Y bueno, si se pueden incrementar los rendimientos pero no hasta el 50%, quizás máximo el 30%, algo que está prácticamente comprobado y de hecho los agricultores en Colombia lo han percibido, de no ser así, no comprarían semillas transgénicas a más altos precios, si no supieran que hay un retorno de inversión esperándolos a la vuelta de la esquina.(Lea: Mejoras genéticas y biotecnología aumentan 50% el rendimiento de los cultivos)
 
Esto es vital también para garantizar la seguridad alimentaria en el mundo y acabar con la pobreza en el sector rural. Los mismos agricultores son quienes ayudarán a mitigar el hambre y la pobreza, no solo en cantidad de alimento, sino también en cuanto a la calidad.
 
CG: ¿Qué tan fácil es para los pequeños productores acceder a las biotecnologías modernas?
 
AS: Hay que ser muy francos aquí, los grandes productores ya saben lo que hay que hacer. Día a día protegen sus recursos y los mejoran y claro adoptan cualquier tecnología y estiman que eso les permitirá aumentar los rendimientos de una explotación agropecuaria. Mientras que el pequeño agricultor es eje de discusiones y foco de apoyo en algunos países a través de los gremios. Tal y como sucede en Brasil, donde la entidad que acá se conoce como ICA, cuenta con un presupuesto anual de USD$1.000 millones y con esto ellos se han dedicado a entregar paquetes tecnológicos a los pequeños agricultores quienes no solo se abastecen a sí mismos, sino al 60% de la población del país. Es decir que con esto se generan impactos indirectos sobre la alimentación de la nación. (Lea: Las biotercnologías también son para los pequeños productores)
 
Por otra parte, a nivel de los pequeños productores se viene trabajando en avances de modificación genética para cultivos de frijol que permiten ahorrar cada año USD$ 5.000 millones en importaciones en abono y fertilizantes. Pero a esto le sumaron un tema social de construcción de escuelas, jornadas de vacunación para las familias de los productores y adecuación de vías que sacaron de la pobreza a 40 millones de campesinos.
 
CG: En materia de biogenética animal, ¿qué tan riesgoso puede ser incidir en la evolución del reino animal?
 
AS: Lo importante a destacar aquí es que se trata de animales que de una u otra forma nos ha beneficiado debido a que con el paso del tiempo los hemos domesticado; y ahora los podemos domesticar aún mejor. Ahora bien, surge la pregunta en torno a prácticas como la clonación, ¿podemos consumir lo que producen los animales clonados? Hasta ahora las leyes en Europa dicen que no y la norma en EE.UU. no está definida, pero realmente nadie produce ni consume animales clonados porque no hay mercado. Por lo cual, el énfasis actual en materia biotecnológica está en el rebaño clásico, pero utilizando técnicas para mejorar las razas. (Lea: Investigadores apuntan a la producción de leche con valor agregado)
 
Ahora bien, la clonación no tiene oferta ni demanda actualmente, pero cabe destacar que se desarrolló por dos razones: primero, porque queríamos saber si era posible lograrla. Inicialmente la hicimos en anfibios, luego en peces y posteriormente quisimos ver si era viable en mamíferos, ya que así se podrían revolver problemas humanos como la esterilidad. Asimismo, la fecundación in vitro ha llevado a que se puedan tratar enfermedades familiares (congénitas) graves. Entonces este tema va mano a mano con el trabajo sobre seres humanos.
 
CG: ¿Podría la biotecnología moderna abrir el camino hacia una ganadería más sofisticada en el futuro?
 
AS: La ganadería en el futuro va a tener grandes retos y las biotecnologías aportan las herramientas necesarias para enfrentarnos a este reto y crecer de aquí a 2030 y luego a 2050. Esto, debido a que los aportes genéticos van a mejorar. También se está trabajando mucho en materia de salud animal: los anticuerpos, las vacunas. Es decir, mantener hatos con buena salud. Asimismo, el mejoramiento de razas va a seguir evolucionando. Por otra parte, alimentar al ganado con menor cantidad de insumos y aplicar menos antibióticos. Todo esto, hará más promisoria la actividad ganadera a tal punto que se puede convertir en un tema sustentable para grandes, medianos y pequeños productores.     
 
CG: ¿Hacia dónde nos llevarán las biotecnologías modernas en los próximos años?
 
AS: Es claro que la premisa es que la producción debe aumentar exponencialmente si queremos alimentar a 9,3 billones de habitantes que tendrá el planeta en 2050. No hay otra solución. Ahora, la pregunta es: ¿Es posible o no? Yo creo que sí, porque tenemos las herramientas, pero ahora lo que necesitamos es la voluntad política de los Gobiernos paras poner la agricultura como un renglón prioritario de la economía y que todos tengan claro que llevar la comida al plato es prioritario y que después venga la salud y la educación.
 
Es un hecho que la comida va a empezar a ser más costosa, la era en que los alimentos eran baratos está a punto de terminar, por lo cual el lema ahora es producir más y mejor. Más porque la demanda aumentará ya que tendremos más bocas para alimentar; y mejor porque la nutrición es un factor fundamental para el desarrollo de las comunidades. (Lea: Cultivar en los desiertos, una alternativa cada vez más vaibles)
 

El sector rural cuenta con buenas prácticas ganaderas y agrícolas, cuenta con tecnología de punta, biotecnologías modernas y con todo esto sin duda podemos mejorar la producción; además de los cultivos transgénicos y los animales genéticamente mejorados. Ante este panorama, el gran desafío será entender cómo la humanidad podrá usar todo esto al servicio de quienes más lo necesitan.