INFORME: Cuidados que usted debe tener con la carne que consume

Por: 
Diego Castrillón Franco
28 de Febrero 2014
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Bacterias de la carne en descomposicion
Diversas bacterias se hallan en la carne descompuesta que pueden ser potencialmente mortales si son consumidas Foto: CONtexto Ganadero
¿Sabe de dónde proviene la carne que compra? ¿La adquiere en expendios seguros? ¿El producto permanece refrigerado? Si respondió que no a alguno de los interrogantes usted debe tener cuidado porque es su salud la que está en juego.
 
Con frecuencia, CONtexto ganadero ha publicado noticias sobre incautaciones de carne que llega al país producto del contrabando o que es transportada en vehículos que no cumplen con los requerimientos sanitarios exigidos para dicha actividad. Usted como consumidor debe ser consciente de lo importante que es la preservación de condiciones idóneas en el producto que está adquiriendo para consumir, pues ignorar este tipo de situaciones puede poner en riesgo su salud y la de su familia (Lea: Los sabores de la carne: influencia desde el animal vivo hasta la cocción)
 
¿Qué se viene haciendo para cuidar al consumidor? ¿Hay leyes que vigilen la procedencia de la carne? ¿Los entes de control se interesan por la procedencia y tratamiento que se le da al producto final? Ante esta serie de interrogantes, CONtexto Ganadero consultó a Ignacio Amador, zootecnista, máster en tecnología de carnes y subgerente de Cadenas Productivas de la Federación Colombiana de Ganaderos, Fedegán-FNG, quien aseguró que el país empezó recientemente a preocuparse por estos temas.
 
La única norma que existe la expidió hace poco el Ministerio de Salud y Protección Social a raíz de la creación del Comité Intersectorial para el Contrabando y el Control de la Clandestinidad. La norma exige que todos los expendios de carne del territorio nacional sean registrados ante las Secretarías de Salud municipales, medida muy importante ya que por lo menos permite el control de la carne que se está comercializando en cualquier rincón del país. (Lea: ¿Conoce su costo de producción por kilo de carne en pie?)
 
“Esta exigencia permite perfectamente ir a los expendios y pedir la guía de movilización de la carne, documento que debe expedir la planta de beneficio y así poder conocer su lugar de procedencia, lo cual protege al consumidor final”, señaló Amador, quien aseguró que a pesar de que existe la norma, los controles están en manos de entidades locales y municipales que no la hacen cumplir con la rigurosidad del caso.
 
Además de esta situación, el otro problema que enfrenta el ganadero nacional es el abigeato que en lugar de disminuir parece no tener freno. Los criminales se encargan de beneficiar animales robados, enfermos y hasta muertos, para vender las canales en pequeñas carnicerías sin importarles la salud del consumidor final. (Lea: Así es el aspecto de los alimentos en el expendio de La Sevillana, donde no hay controles ni higiene)
 
“Se ha acuñado el término popular de carrangueros a aquellas personas que sacrifican o comercializan carne de animales sin importarle su condición, camuflándola y haciéndole creer al expendedor que está en óptimo estado, cuando no es así”, argumentó el subgerente de Cadenas Productivas de Fedegán-FNG.
 
Consumir el producto que comercializan ilegalmente estos ‘carrangueros’ genera muchos y muy graves riesgos para quienes la ingieren, en muchos casos enfermedades por cuenta de las bacterias, los microorganismos y las toxinas que puede tener la carne. (Lea: Conozca el tratamiento y cuidados de la carne en los frigoríficos autorizados)
 
 
Los médicos y expertos opinan
 
ETA o Enfermedad Transmitida por Alimentos, es como se diagnostica medicamente a un paciente por la ingesta de cualquier alimento contaminado por microorganismos patógenos, toxinas, sustancias químicas dañinas, etc. Los síntomas más comunes son: dolor abdominal (calambres abdominales), diarrea, náuseas y vómito. Otro grupo de señales frecuentes son la fiebre, dolor de cabeza (cefalea), escalofríos, dolor muscular y mareo.
 
Según explicó Clara Inés Barrios, médica de la Universidad del Rosario, existe un riesgo latente al consumir algún tipo de carne contaminada y dependiendo de esta, se pueden identificar los microorganismos o agentes patógenos que están implicados en la presentación de las enfermedades transmitidas por alimentos. (Lea: Cuando comprar carne se convierte en todo un arte)
 
“La carne de aves puede producir salmonellosis y/o infección por Campylobacter, la carne de res molida y embutidos; infección por escherichia coli, e. Coli enterohemorrágica y/o salmonelosis; y la Carne de cerdo y/o animales salvajes, infección por listeria, brucellosis, triquinosis”, expuso la profesional de la salud.
 
Por su parte Catalina Escobar Tovar, bacterióloga y laboratorista de la Institución Universitaria Colegio Mayor de Antioquia y encargada del área de microbiología del laboratorio de Estudios Ambientales de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Antioquia, señaló que la contaminación del producto se puede dar en varios momentos. (Lea: Mitos y verdades sobre la grasa de la carne de res)
 
“Durante el transporte hacia el lugar de faenado puede haber hacinamiento, lo que le genera fatiga al animal, favoreciendo la invasión de microorganismos del intestino a la sangre. En la planta de sacrificio la retirada del cuero y de las vísceras o durante el almacenamiento y transporte de las canales pueden aparecer mesófilos y psicrófilos por un inadecuado manejo de la cadena de frío”, explicó la profesional.
 
La prevención de este tipo de patologías siempre se enfocará en la seguridad a la hora de manipular alimentos: lavado de frutas y verduras antes de consumirlas, las manos deben estar limpias antes y después de su preparación, evitar leche o productos lácteos sin pasteurizar, cocinar bien las carnes, refrigerar bien los alimentos antes de que sean consumidos y a la hora de comprarlos verificar fecha de caducidad, observar color de la carne, si es posible, tocarla, notar si está pegajosa, si huele feo, lo cual evitará poner en riesgo la salud del consumidor final. (Lea: Sellos diferenciadores en carne bovina atraen mercados internacionales)